Los días de Chubut: el PJ se baja de una elección, Torres en el Obelisco y la Legislatura floja de papeles

El gobernador participó del lanzamiento turístico en pleno centro porteño y escuchó una orquesta en el Colón. El justicialismo le dijo adiós a Gaiman. Los gastos de los diputados.

Ignacio Torres en el Obelisco. Foto: Prensa provincia de Chubut.

El justicialismo de Chubut le puso otra piedra en el zapato a su recorrida hacia las elecciones generales de 2027: decidió no participar en los comicios de la localidad de Gaiman el próximo 13 de diciembre, comicios forzados por el repentino fallecimiento del intendente Darío James. El PJ considera que la realización de esa elección es una estrategia del gobierno provincial de Ignacio Torres de “sumarse un triunfo en la antesala al año electoral” y una “especulación con el dolor por la pérdida de un vecino querido para mostrar un eventual triunfo como trofeo”.

En realidad, el PJ, al que no le ha ido para nada bien en el pequeño y pintoresco municipio a lo largo de los años, no tiene un candidato fuerte a la vista y los más acérrimos críticos del partido que fundó el General aseguran que en realidad la retirada obedece al “miedo a perder”.

Las lecturas son disímiles en cuanto beneficia esta decisión al oficialismo provincial, metido de pies a cabezas en la elección a través de la alianza “Despierta Chubut”, creación de Torres para desligar su antigua pertenencia al fenecido Juntos por el Cambio. Ir solo a una elección no representará festejar triunfo alguno. Como así tampoco utilizar el ambiguo resultado como referencia para las elecciones generales del año que viene.

Es que, apenas se supo que Gaiman debía pasar por las urnas para designar un intendente que complete el período de James, porque así lo establece la Carta Orgánica de la localidad, todos los cañones políticos apuntaron al municipio dominado por las tradiciones galesas para vincularlo con lo que vendrá en el 27 pese a que serán solo 8.000 electores de un total de medio millón que exhibe la provincia.

De todas maneras, la actitud del PJ, cuyos principales dirigentes y posibles candidatos no pasaron siquiera por la esquina de Gaiman lo coloca en una nueva posición incómoda de cara a su militancia cada vez más desencantada. Como así también a quienes ostentan cargos electivos la mayoría de los cuales optaron por cruzarse de vereda y ampararse en el calorcito que “Despierta Chubut” ofrece a través de algunas ventajas no ventiladas oficialmente pero que por lo bajo nadie desconoce.

Por eso está aún en veremos si esta decisión del PJ es una tan buena noticia para el gobierno como lo fue la encuesta que lo da ganador por el doble de porcentaje sobre su adversario más cercano o resulta un paso por las urnas que quedará perdido en el tiempo y no signifique un motivo de festejo ni de proyecciones futuras. “Será como patear un penal sin arquero”, le dijeron a diario RÍO NEGRO dirigentes encargados de ser los armadores electorales del oficialismo.

Torres prefirió alejarse de toda especulación al respecto y junto a un nutrido grupo de funcionarios, dirigentes, dos intendentes “y otras autoridades”, como dice la información oficial, adueñarse por una noche del Obelisco porteño que lució el nombre de CHUBUT, así en mayúsculas, mostró entre sus blancas paredes flora y fauna de la provincia promocionando sobre todo el lanzamiento de la temporada del pingüino de Magallanes y fue mostrando otras majestuosas bondades paisajísticas de la provincia.

Además, Torres tuvo el privilegio de escuchar horas antes a una orquesta infanto juvenil, creada hace 25 años en uno de los barrios más humildes de Trelew, que tuvo la histórica oportunidad de mostrarse en uno de los salones del Teatro Colón, hecho histórico e inolvidable para los chicos que le dieron vida a canciones folclóricas y clásicos de la música patagónica.

Fue un momento de relax, en pleno centro porteño antes del regreso a la provincia donde el gobernador deberá observar con detenimiento algunos informes del Tribunal de Cuentas que no dejan bien parado al vicegobernador Gustavo Menna (presente también bajo las luces del centro) y al reducto que Torres calificó como “el más austero de la historia”: la Legislatura provincial.

Dispuesto a sacar todos los “trapitos al sol” como lo hizo con la pequeña localidad de Las Plumas (como publicó RÍO NEGRO), el Tribunal de Cuentas de Chubut sacó a la luz pública algunas cuestiones que involucran gastos sin justificar, contrataciones directas que debieron pasar por licitaciones y gastos no del todo justificados de parte de la casa de las leyes. Hasta objetó una compra sillas.

Estos informes que tomaron repentino estado público hicieron recordar aquel discurso del gobernador en el que ponderaba el trabajo legislativo, anunciaba la donación de vehículos de la casa de las leyes a la policía provincial y también el pago de alquileres de parte de los diputados de las casas oficiales de Rawson dinero que sería destinado cada mes a una institución educativa.

Puede que ello haya ocurrido, aunque semejante actitud no fue difundida por ninguno de los canales oficiales de información en tiempos en que la política y los políticos se ven enredados en cuestiones contrarias: reciben más de lo que ofrecen. Raro.

Una simple anécdota de esos gastos objetados no resulta tan llamativa por su monto sino por la generosidad con la que la Legislatura trata a sus diputados: se trata de la compra de una diputada. Un sommier para su casa por un valor de 1.077.000 pesos. La tesorería de la casa de las leyes le reintegró el gasto previa presentación de la factura, claro.

El Tribunal sostuvo que este tipo de gasto “no debería realizarse mediante la figura del reintegro, procedimiento que debería limitarse a situaciones urgentes e imprevistas”.

Un poco alto el precio del refinado colchón porque ese tipo de elementos de confort se consiguen un poco más baratos, aunque quizá no de tanta calidad. Hay sommiers de 552.000 pesos al contado o bien pueden pagarse en 18 cuotas de 43.889 pesos.

Pero tras un duro trajinar diario, un buen descanso no tiene precio.

Corresponsalía Chubut.


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