Ni 400 cierres ni trámite online: qué falta para que los registros del automotor sean 100% digitales

A más de dos años del DNU 70/2023, la compraventa de autos usados y la eliminación de las sedes físicas chocan con un obstáculo estructural: millones de expedientes en papel que impiden la virtualidad total. Las razones detrás de una transición más lenta de lo prometido.

Redacción

Por Redacción

Pese a los anuncios de digitalización, la transferencia de autos usados y la consulta de antecedentes aún dependen de la presencialidad y del archivo en papel. (Foto: gentileza)

Pese a los anuncios de digitalización, la transferencia de autos usados y la consulta de antecedentes aún dependen de la presencialidad y del archivo en papel. (Foto: gentileza)

El anuncio oficial sobre la reorganización del sistema registral automotor volvió a instalar una de las metas más ambiciosas de la gestión de Javier Milei: cerrar la red de dependencias seccionales y permitir que cualquier ciudadano realice la transferencia de un vehículo desde su casa, de forma remota y sin intermediaciones burocráticas.

Sin embargo, a dos años y medio de la firma del DNU 70/2023, la realidad operativa muestra una distancia evidente entre la promesa inicial y el día a día de los usuarios. Aunque el Gobierno avanzó con reformas normativas de fondo y redujo costos administrativos, el sistema todavía funciona bajo un modelo híbrido en el que el soporte físico sigue siendo indispensable para la gran mayoría de los trámites.

Reordenamiento formal: por qué no cerraron 400 dependencias


La reciente Resolución 411/2026 del ministerio de Justiciaanalizada por Diario RÍO NEGRO acá– publicada este lunes en el Boletín Oficial, fue presentada por el oficialismo como «el cierre de casi 400 registros», pero el texto normativo expone un esquema de reordenamiento administrativo antes que una clausura masiva de ventanillas de atención.

El desglose de las 395 oficinas alcanzadas muestra tres realidades operativas distintas:

  • Unificación de funciones (368 registros): Agrupa trámites de automotores, motos y maquinarias bajo la conducción de un único encargado que ya gestionaba esas áreas; la atención al público y la sede física continúan operativas bajo una nueva denominación.

  • Supresiones formales (14 oficinas): Delegaciones intervenidas o vacantes que fueron dadas de baja de forma definitiva del padrón nacional.

  • Cierres operativos pendientes (13 sedes): Dependencias cuya supresión había sido dictada en resoluciones de 2024 y 2025, pero cuyo cese físico efectivo recién se ejecuta ahora con un plazo de 30 días para transferir legajos.

Desde el inicio de la actual gestión, el Ejecutivo dispuso la supresión de 305 registros sobre un padrón original de 1.557 oficinas en todo el país. La cifra refleja un recorte sobre estructuras vacantes o intervenidas, pero dista de configurar el desmantelamiento total de la red territorial.

El cuello de botella del papel: los millones de expedientes del Legajo B


El principal factor que impidió cumplir el plazo del 2 de mayo de 2024 —la fecha límite que fijaba el DNU para contar con una plataforma 100% remota— no fue una traba política, sino el volumen del archivo documental acumulado durante décadas.

De acuerdo con un relevamiento de fuentes oficiales publicado por Infobae, al menos el 30% de los antecedentes del parque automotor argentino existe únicamente en formato papel. Si bien la Resolución 272/2024 introdujo el Legajo Digital Único (LDU) y el Certificado Digital Automotor (CDA), la misma disposición determinó que los titulares de cada seccional deben permanecer como custodios materiales de la documentación histórica.

Para empezar a descongestionar las oficinas, la Disposición 58/2026 ordenó remitir a la DNRPA los legajos sin movimientos en los últimos 15 años para su guarda centralizada. No obstante, mientras la totalidad de las fojas históricas no esté digitalizada e indexada en una base de datos nacional, prescindir de la sede física resulta inviable sin poner en riesgo la seguridad jurídica de las operaciones.

Digitalización asimétrica: la brecha entre los 0 km y los autos usados


El despliegue tecnológico del sistema se ejecutó en etapas dispares. La única operatoria que hoy cuenta con virtualidad casi plena es la inscripción inicial de vehículos 0 km, reglamentada mediante la Disposición 93/2025 de la DNRPA a través del Registro Único Virtual (RUV) y la plataforma RUNA para concesionarios y comerciantes inscriptos, esquema que sumó además una bonificación arancelaria del 20%.

El panorama es muy distinto para la compraventa de vehículos usados, que concentra el mayor volumen de operaciones del mercado. La transferencia de una unidad de segunda mano todavía exige cotejar firmas, verificar antecedentes dominiales sobre el legajo físico original y cumplir etapas presenciales.

La eliminación de los polígonos territoriales aportó un avance concreto al otorgar la libre elección de registro, lo que permite al comprador iniciar el trámite en cualquier seccional del país. Sin embargo, para que esa gestión pueda completarse íntegramente desde una pantalla faltan dos pasos determinantes: completar la digitalización del archivo histórico en papel y homologar una plataforma nacional unificada capaz de validar identidades, pagos de sellos provinciales y cancelaciones de prendas de forma 100% automatizada.


El anuncio oficial sobre la reorganización del sistema registral automotor volvió a instalar una de las metas más ambiciosas de la gestión de Javier Milei: cerrar la red de dependencias seccionales y permitir que cualquier ciudadano realice la transferencia de un vehículo desde su casa, de forma remota y sin intermediaciones burocráticas.

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