Patricia Bullrich profundizó su distancia con Javier Milei tras la amenaza de «quemar en la hoguera» a periodistas

La presidenta del bloque oficialista en el Senado faltó a la reunión de Gabinete y rechazó los ataques presidenciales contra la prensa. A la par, el Foro de Periodismo Argentino presentó una denuncia formal ante las Naciones Unidas (ONU) por la escalada de violencia discursiva, las restricciones al acceso a la información y el crecimiento de las acciones judiciales contra comunicadores.

Por Redacción

Foto: Gentileza.

La senadora Patricia Bullrich protagonizó este lunes un nuevo episodio de tensión interna en el Gobierno al ausentarse de la habitual reunión de Gabinete en la Casa Rosada. El faltazo expuso el fuerte malestar de la legisladora frente a las últimas declaraciones del presidente Javier Milei contra el periodismo, sumado a sus diferencias respecto a la postura diplomática oficial ante las elecciones en Brasil.

En simultáneo con los cortocircuitos en La Libertad Avanza, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) elevó una denuncia internacional. La entidad recurrió a la Relatoría Especial de las Naciones Unidas sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, a cargo de Leopoldo Maldonado Gutiérrez, para solicitar su intervención ante el deterioro de las condiciones para el ejercicio profesional en el país.


El repudio de Bullrich y la interna libertaria


El conflicto interno se desencadenó luego del discurso que el mandatario pronunció el último viernes durante una cena de la Fundación Faro. En su intervención tras el sobreseimiento en la causa $LIBRA, Milei acusó a un sector de la prensa de operar políticamente, apuntó contra el Grupo La Nación y nombró a los periodistas Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin y Luis Novaresio.

«Tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos y acá a los buenos les tiene que ir bien, los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta«, sentenció el jefe de Estado.

Durante una entrevista telefónica concedida este domingo a LN+, la presidenta del bloque oficialista en el Senado respaldó el derecho presidencial a debatir, pero advirtió que el mandatario «cruzó un límite» al utilizar «esta frase de la hoguera».

«Defender la libertad también es respetar a quienes nos cuestionan. El poder siempre está bajo escrutinio; es mirado por el periodismo, es comentado. Si luego la justicia da la razón, es mejor», reflexionó Bullrich, para luego insistir en que al periodismo «se responde con argumentos».

Cabe aclarar que el fallo del juez Marcelo Martínez de Giorgi surge luego de que eliminaran a los querellantes de la causa, por lo que nadie puede apelar la decisión salvo el fiscal del caso, Eduardo Taiano, quien -incluso- promovió los sobreseimientos, según reveló La Nación.  Quienes apartaron a los querellantes fueron Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, beneficiados por los pliegos judiciales que impulsó el Gobierno, como así también el propio juez, cuya esposa Ana María Juan también consiguió el apoyo del Ejecutivo para su nombramiento.

De acuerdo a fuentes del círculo íntimo de Bullrich citadas por Infobae, la legisladora ya le había planteado su desacuerdo a Milei durante una charla a solas, donde le expresó que «no puede atacar la prensa así». Las declaraciones televisivas y su posterior ausencia en la Casa Rosada generaron un profundo enojo dentro de las filas oficialistas.

El cortocircuito por la prensa se sumó a las discrepancias por la postura del Gobierno nacional ante la derrota de Flávio Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Bullrich reconoció el resultado electoral y se distanció de las acusaciones de fraude impulsadas por líderes como Donald Trump. «Patricia entiende que hay que asumir que perdió Flávio, que todos los gobiernos democráticos del mundo salieron a reconocerlo con un mensaje y todavía la Argentina no», señalaron desde su entorno.


FOPEA y su denuncia sobre el salto de la violencia oficial


La escalada verbal del mandatario motivó la inmediata reacción institucional de FOPEA, que completó su denuncia ante la ONU con un informe estadístico lapidario. El documento registra un crecimiento sostenido de los ataques a la prensa: los casos pasaron de 116 en 2023 a 179 en 2024, y saltaron a 278 en 2025. En lo que va de 2026, la cifra ya superó el récord histórico, con la particularidad de que más del 60% de las agresiones provienen de Javier Milei.

Los datos del Monitoreo de Libertad de Expresión exponen la responsabilidad directa del jefe de Estado. En 2023 se registraron solo dos casos atribuibles a Milei, pero la cifra trepó a 56 episodios en 2024 y a 119 hechos en 2025. Durante los meses transcurridos de 2026, el presidente ya generó 175 casos de ataques a la prensa.

En su presentación ante la Relatoría Especial, FOPEA alertó que la evocación de la violencia física contra periodistas identificados con nombre y apellido representa un salto cualitativo en la hostilidad oficial hacia la prensa. Como ejemplo adicional, la entidad recordó que el 6 de octubre el presidente publicó en sus redes sociales la frase «torpedo a la cabeza de los sicarios corruptos del micrófono».

El reporte enviado a las Naciones Unidas enumera múltiples hechos alarmantes para el ejercicio periodístico. El documento subraya la represión de las fuerzas federales en las protestas frente al Congreso y cita el caso del reportero gráfico Pablo Grillo, herido de gravedad en la cabeza en marzo de 2025, junto a los siete trabajadores de prensa alcanzados por balas de goma en la Marcha Federal Universitaria de este mes.

La organización también denunció las campañas de hostigamiento a través de la creación de noticias falsas. El texto menciona los videos fabricados con inteligencia artificial contra la periodista Julia Mengolini, amplificados por el presidente en sus redes, y la campaña de desinformación orquestada por la Oficina de Respuesta Oficial de la Nación contra el propio FOPEA en marzo de 2026.

Las restricciones para acceder a la información pública integran otro eje de la demanda internacional. La entidad remarcó el cierre de la sala de Prensa de la Casa Rosada durante 11 días entre abril y mayo de 2026, a la par de las modificaciones por decreto a la reglamentación de la Ley de Acceso a la Información Pública dictadas en septiembre de 2024.

El avance judicial sobre la prensa completa el cuadro de deterioro. FOPEA enumeró el crecimiento de las acciones judiciales contra comunicadores y las decisiones de censura previa dictadas en los casos de los audios atribuidos a Karina Milei, el conflicto de la Compañía de Circuitos Cerrados de Tucumán y la cobertura sobre la AFA. Finalmente, el organismo repudió la condena en Formosa a un equipo periodístico por trabajar sin carnet, alertó por la derogación del Estatuto del Periodista Profesional y reclamó por la expansión de los desiertos de noticias locales.

Ante este panorama, la entidad solicitó a la Relatoría Especial que remita una comunicación oficial al Estado argentino para recordar sus obligaciones bajo el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Asimismo, reclamó un pronunciamiento público, propuso evaluar una visita oficial al país y pidió actuar en coordinación con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.


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