«Se quedan con la plata»: el oficialismo y la oposición, unidos por la crisis del PAMI en Neuquén
La Legislatura aprobó hoy un proyecto de comunicación para que el Gobierno nacional normalice las prestaciones en la provincia. Aseguran que la obra social ya le debe más de 3.000 millones de pesos a la salud pública de Neuquén.
La Legislatura de Neuquén aprobó este miércoles un proyecto de comunicación para solicitarle al Poder Ejecutivo nacional que garantice las prestaciones médicas, sociales y farmacológicas a los afiliados de PAMI en la provincia.
La iniciativa, que fue presentada por el diputado Darío Peralta (Unión por la Patria), encontró apoyos en la oposición, pero también en el oficialismo y los bloques aliados del Gobierno provincial, que prestaron su acompañamiento y habilitaron la sanción sobre tablas.
Al tomar la palabra el legislador peronista expresó su preocupación por el agravamiento de la crisis de la obra social y el incremento del número de afiliados neuquinos que, ante la falta de prestaciones, se atienden en hospitales de la provincia.
«No pueden esperar un año o un gobierno más»
Dijo que esto, además de suponer una carga cada vez más exigente para el sistema público de salud, impacta en personas de edad elevada que «no pueden esperar un año o un gobierno más» para encontrar una respuesta.
Durante el tratamiento en el recinto el proyecto incorporó una modificación y la comunicación fue dirigida no solo al Gobierno nacional y al propio PAMI, sino también a los senadores y diputados nacionales de Neuquén para que intermedien con las autoridades correspondientes.
Peralta afirmó que los inconvenientes afectan las prestaciones en términos de atención médica y farmacológica, señalando que dos de cada tres afiliados de la institución nacional debe atenderse hoy en centros de salud públicos de la provincia.
Una deuda estimada en 3.000 millones de pesos
Francisco Lépore (Avanzar) respaldó el texto presentado por su par justicialista y dijo que PAMI ya acumula una deuda con el sistema sanitario de Neuquén superior a los 3.000 millones de pesos.
Dijo que al deterioro de las prestaciones se suma otro agravante: que los trabajadores activos continúan aportando a la obra social, sin que esta garantice luego el funcionamiento de su cobertura.
«Hay que recordar que nuestros jubilados aportaron toda la vida y el gobierno nacional no les regala nada, además de que los trabajadores activos siguen aportando. No solo dejan tirados a nuestros abuelos, sino que también se quedan con la plata», había dicho antes Peralta, que también exigió en su proyecto la presencia de médicos de cabecera, la normalización de la atención en los centros de salud privada y la actualización de los honorarios médicos para evitar nuevas interrupciones en el servicio.
Lépore, antes que se habilitara la votación, aseguró que el 12% de las internaciones en los hospitales provinciales corresponden a afiliados de la obra social.
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