Prestadores turísticos de Bariloche afinan preparativos para las vacaciones de invierno

Cómo se preparan ante la confirmación de que habrá temporada invernal de turismo a partir del 9 de julio.

Recibir turistas con la mejor oferta posible, trabajar con continuidad y levantar cabeza después de una temporada 2020 de facturación “cero” es la expectativa que comparten los pequeños prestadores de servicios que dependen de la principal actividad económica de la ciudad. 

Componen una variadísima gama que genera abundantes puestos de empleo y que vivieron con alivio la confirmación de que habrá temporada invernal de turismo y que comenzará de manera oficial el 9 de julio. La experiencia 2020 fue para ellos una pesadilla que prefieren dejar atrás, ya que Bariloche padeció la prohibición absoluta del turismo por la pandemia de coronavirus y pérdidas económicas que se midieron en miles de millones de pesos. 

Rentadoras de autos, agencias de excursiones, centros de nieve alternativos y alquiladores de ropa de esquí son algunos de los comercios que se integran en ese abanico. Todos buscan recomponer sus cuentas luego de una crisis que nunca imaginaron tan larga. Se esperanzan con trabajar “al menos al 50%” de una temporada normal, y asegurarse una “rentabilidad mínima” que les permita subsistir. 

Algunos aseguraron que manejan tarifas por debajo de la inflación se ajustaron a la nueva realidad. Otros cruzan dedos para que “llegue la nieve, porque es lo único que falta”. También piden mayor claridad con las exigencias de ingreso para los turistas, por ejemplo respecto de los test de covid negativos. Esto en razón de que hay otros destinos que ya no los piden. 

Agustín Migoyo es empleado de Zig Zag, un alquiler de ropa para nieve, donde trabaja hace dos años. Dijo que en buena medida trabajan con ventas on line,  con reservas previas y retiros del local, ene Mitre al 400. Espera tener una buena temporada -sostuvo- porque de eso depende su empleo. Asume que el año pasado fue “durísimo” y nadie quiere que se repita.

Ansiedad contenida 

Tal vez las frases más repetidas en las últimas semanas fueron justamente que la recuperación del turismo de nieve era una necesidad imperosa y que Bariloche no tiene margen para aguantar otro invierno cerrada. 

Migoyo dijo que esperan trabajar en un volumen acotado pero “seguramente se va a mover mucho el público familiar”, aunque faltarán los “grupos”, que son importantes para el rubro de indumentaria de alquiler. Y también los extranjeros. En el mismo rentan motos de nieve, pero ese servicio “seguro que no se va, porque se mueve básicamente con brasileños”, dijo el joven. 

En el mismo rubro, Roberto Vicario (del alquiler de ropa Hermes) se mostró mucho más cauto. Dijo que tiene previsto abrir recién a fines de julio y calculó que el movimiento no se va a notar en serio hasta agosto y septiembre.

Veo que hay una desesperación bárbara por abrir, pero la realidad es que tenemos 700 muertos por día y estamos peor que el año pasado. El riesgo es muy grande -señaló-. Mi opinión personal es que si no avanza en serio la vacuna todo va a ser muy difícil, Mi análisis es que recién en agosto se va a trabajar mejor”. 

El centro invernal Piedras Blancas, en el cerro Otto, también permaneció cerrado el año pasado y esta vez los preparativos ya están en marcha para abrir en los primeros días de julio. Son ochenta empleados los que trabajan en el pequeño complejo de esquí y en el zip line, con atractivos para toda la familia.

El gerente de Piedras Blancas, Luciano Stella, dijo que reina un espíritu “positivo” y son optimistas, aunque (como señalaron los hoteleros) la estimación previa más realista es que no llegará mucha gente. Dijo que se darían por buenos con una temporada al 50% de lo normal. 

En Piedras Blancas sentirán la ausencia del público estudiantil y de los brasileños. Stella dijo que apuestan a recuperar gradualmente a los egresados a medida que corra el invierno, “quizá en la segunda quincena de agosto”. Señaló que en el centro invernal ubicado en la vertiente sur del cerro Otto tienen todo listo y solo falta la nieve.

“En términos de preparativos estamos muy bien y las tarifas todavía no las definimos pero, con el parámetro de 2019, vamos a estar un poco por debajo de la inflación”, afirmó el empresario. Subrayó que el interés de todos está puesto en “acompañar las medidas y brindar un buen servicio”. 

Hospitalidad 

La calidad de la atención también fue señalada como un factor clave por María Águila, empleada de la casa de alquiler de ropa de nieve Cebra (Mitre 281), donde trabaja desde hace 22 años. Consideró que este invierno será esencial recalcar “el cuidado de todos, el uso de barbijo, el alcohol, el distanciamiento y brindar la mejor atención, para que todos se sientan cómodos”. 

Entre otros cambios, los locales de ese rubro deberán respetar estrictos protocolos para higienizar la ropa con la que trabajan y también para evitar que la gente se amontone en los locales, en los horarios pico de retiro y entrega. Águila dijo que ha visto pasar muchas temporadas buenas y malas, pero ninguna con los temores y la desesperanza que causó la cuarentena estricta de 2020.

Se va a trabajar con familias, con parejas. La gente va a venir porque tiene la necesidad de despejar la mente. Pero acá el fuerte son los brasileños y todavía no van a estar -afirmó-. La esperanza es que empiecen a abrir a extranjeros a partir de agosto”.

Alta competencia Entre otras actividades comerciales con alta dependencia del turismo están también las rentadoras de autos, que tienen amplio desarrollo en Bariloche. Algunos hablan de una oferta global de 3.500 vehículos, aunque el cálculo es difícil porque “hay muchos que trabajan sin habilitar”. 

La crisis del año pasado dejó estragos en el sector, algunos rentadores debieron vender autos para subsistir, otros cerraron, pero también aparecieron agencias nuevas. Emiliano Ujheli, de Alpha Rent a Car, dijo que normalmente en las vacaciones de Buenos Aires “se trabaja bien”, con familias y turismo nacional, pero en agosto “se va a sentir si falta el brasileño”.

Aseguró que las confirmaciones difundidas en estos días dispararon las “consultas”, aunque son muy contadas las reservas. “Ya va a llegar, la gente primero se asegura, el vuelo, después el hotel y recién después el auto”, describió. La coincidencia de todos es que una buena nevada es el empujón que falta para que se inicien las confirmaciones. “Igual que se pueda trabajar ya es un montón, teniendo en cuenta de donde venimos”, aseguró Ujheli.

Señaló que el tema tarifario “está difícil” en el alquiler de autos porque las grandes compañías “dominan el mercado y dictan la línea”. 

El empleado de otra rentadora aseguró que los precios se retrajeron mucho. “Antes Bariloche era el lugar más caro del mundo, a un costo de 50 dólares por día un auto mediano, y se alquilaba, porque había mercado. Pero ahora se emparejó con otros destinos y se está alquilando a 30 dólares”, explicó.

Dijo que una buena temporada sería “estar en el 60%” de lo que han trabajado otros inviernos. Una de las excursiones tradicionales es el cerro Leones, que funciona desde hace años como alternativa “de medio día” y que tiene público estable tanto en invierno como en verano, aunque permaneció cerrada casi un año por la pandemia. 

Sandra Leonetti subrayó que son un “emprendimiento familiar” y que la apuesta para este año es tener “continuidad”, es decir trabajar sin sobresaltos y sin la amenaza de cierres intempestivos. “Abrimos en marzo y desde entonces operamos bastante normal hasta que en mayo hubo que cerrar otra vez”, aseguró.

En el complejo ubicado en Dina Huapi ofrecen una excursión accesible, que no representa  riesgos porque es “no masiva” y al aire libre, Esperan recuperar el ritmo de demanda que registraron hasta 2019, cuando solían vender muchos boletos “los días que el cerro Catedral está cerrado”.


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