Procesaron a David Ramírez como presunto asesino de Natalia Báez
El juez Ricardo Calcagno excluyó el supuesto abuso sexual con acceso carnal que le había atribuido el fiscal de la causa Eduardo Fernández en la imputación.
Natalia Báez salió la noche del 25 de marzo pasado de su domicilio a bailar. Nunca más regresó. Dos días después, la joven apareció muerta debajo de un pino, en el camino viejo que conduce al aeropuerto internacional de Bariloche. Su rostro estaba destrozado a golpes y tenía heridas de arma blanca. El crimen conmocionó a gran parte de los habitantes de esta ciudad que por esos días lamentaban la muerte de Ruth Sagaut y la desaparición de Micaela Bravo. La investigación estableció que a Natalia la mataron a golpes con un trozo de madera y señaló a Alejandro David Ramírez como el principal sospechoso.
Por eso, el juez de Instrucción Ricardo Calcagno procesó, con prisión preventiva, al joven de 19 años como presunto autor del delito de homicidio simple a partir de las pruebas recolectadas en la causa.
Paralelamente dictó la falta de mérito para Ezequiel Parracone Rodríguez (20) y Ricardo Javier Correa Castro (36) que habían sido imputados por el homicidio de Natalia, porque consideró que no hay pruebas suficientes para procesar o sobreseerlos, aunque continuarán ligados a la causa. También dispuso la falta de mérito para Rolando Chávez (50), que había sido acusado por encubrimiento. El fallo no está firme porque puede ser apelado.
Calcagno tuvo en cuenta para procesar a Ramírez que se retiró cerca del mediodía del 26 de marzo de su casa, en el barrio 60 Viviendas, con Natalia en el Volkswagen Senda de su padre.
Ramírez, Parracone Rodríguez, Correa Castro y Báez se habían retirado esa mañana juntos de un pub, subieron a un colectivo y descendieron cerca del domicilio de Ramírez, donde Parracone Rodríguez y Correa Castro se durmieron. La joven apareció asesinada al día siguiente.
Calcagno sostuvo en el fallo, al que accedió “Río Negro”, que “el ADN encontrado en las uñas e hisopados vaginales de la víctima” pertenece a Ramírez. Argumentó además que Ramírez se presentó en la casa de Chávez “con la ropa ensangrentada”, que quemó, junto con el arma homicida.
El juez recordó que Ramírez y su padre “limpiaron el interior” del Volkswagen Senda “y sacaron los cubre asientos, sin perjuicio de lo cual el Gabinete de Criminalística de la Policía de Río Negro encontró manchas de sangre en el interior y al ser analizadas resultaron ser de Natalia Báez”.
Consideró que corresponde procesar a Ramírez por homicidio simple, y excluyó el supuesto abuso sexual con acceso carnal que le había atribuido el fiscal Eduardo Fernández, en la imputación.
Ricardo Calcagno
Juez de Instrucción
El juez de Instrucción Ricardo Calcagno excluyó el abuso sexual que había atribuido la fiscalía.
El magistrado además le dictó la falta de mérito a los otros tres imputados, que ya estaban en libertad, Parracone Rodríguez, Correa Castro y Chévez.
Consideró que no hay pruebas suficientes para procesar o sobreseer a los sospechosos, aunque los dos primeros seguirán vinculados a la causa.