“Propuestas positivas”
Cuando uno sale a criticar a los gobiernos locales, provinciales o nacionales, tal vez no entiende que es justamente la misma crítica la que trae en sí misma la contrapropuesta. Si me quejo porque no hacen calles en Bariloche y salen como loquitos a pedir una revisión técnica, que no pasaría la mayoría de los vehículos estatales, es cuando hay que entender que “hay que mejorar las calles”… y no hablo de asfalto, que tarda tanto: pasen la máquina, tapen los pozos… hagan todo eso primero y recién luego pidan la técnica. Dejemos atrás el mundo del revés, donde el caballo va detrás del carro. Cuando uno dice que la ley de Hidrocarburos es una entrega fenomenal de recursos a empresas extranjeras, es cuando hay que entender que esa ley tiene muchas falencias y habría que cambiarla. Así, podríamos estar explicando tema por tema. Todo esto es lo que se llama comprensión de textos; si quien lee no comprende lo que uno escribe debe releerlo varias veces. A muchos nos pasa muy frecuentemente con otras lecturas y por ello se recomienda leer y releer las notas que se publican. Ahora bien, dicen los que defienden lo que uno a veces crítica que lo hace desde una posición negativa y sin propuestas. Bueno, aquí van algunas de ellas. 1) Dejen de abusar económicamente de toda la población argentina –y aquí se incluye a formadores de precios, hipermercados, mayoristas, comercios con posición dominante o monopólica, empresas de telefonía (todas) y bancos, gobernantes y funcionarios (al que le quepa el sayo que se lo ponga)–. Si esto sucede, si los funcionarios –desde intendentes y gobernadores hasta la presidenta y los legisladores– quieren que se modifiquen estos temas, entonces los salarios alcanzarán, el pueblo podrá adquirir alimentos en cantidad y calidad y así darlos a los más pequeños, quienes necesitan vitaminas y proteínas a muy temprana edad. Podrán darle educación a los niños y jóvenes y reparar su casa… miren cuántas cosas. Y mucho más puede hacer el pueblo si se termina este abuso en los precios de lo que consumimos diariamente –y los abusos que también se producen desde el Estado–. 2) No legislen en contra de los intereses de nuestro país –reforma a la ley de Hidrocarburos (12% de regalías, inclusión de YPF, fracking), ley de Medios, los últimos cambios hechos a favor de las telefónicas para que participen y leyes de explotación de minería (uso de cianuro, regalías exiguas, etcétera)–. 3) No realicen pagos de deuda externa e interna sin revisarla y auditarla. Esto beneficiará en miles de millones de dólares al pueblo argentino. 4) Inviertan en hospitales y salas de primeros auxilios –camas, aparatología, quirófanos, farmacología elaborada por el Estado…–. 5) Inviertan en serio en energías renovables no contaminantes –eólica, solar, hidroeléctrica (producida por el movimiento del agua)– y dejen de hacerlo en energías que el mundo entero está dejando de lado, como la energía nuclear, entre otras. 6) Trabajen con mayor esfuerzo en el desarrollo de vehículos eléctricos y baterías, ya que tenemos una de las reservas de litio más grandes del mundo. Si se desarrolla esta industria podremos, aparte de venderla, cambiar baterías por vehículos fabricados en el extranjero. 7) Controlen la pesca en nuestro mar territorial en serio, porque hasta el momento capturan un furtivo contra cientos que se fugan. Esto traerá mayores recursos, cuidará nuestra fauna ictícola y podremos inclusive realizar una pesca de captura de especies que luego se transformen en alimento primario para nuestros niños en etapas de crecimiento. Porque nadie quiere que a este gobierno, al que se fue o al que sigue le vaya mal, salvo que sea un estúpido que no entienda que él también vive en Argentina. Lo que sucede es que casi todos los que pasan por los gobiernos, ya sean dictaduras o democráticos, salen con los bolsillos llenos y el pueblo sigue esperando y esperando y, como ahora, proponiendo y proponiendo. Aun con todo esto, nuestro país es uno de los mejores del mundo para vivir. Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche
Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche