Protegerse del sol debe ser algo de todos los días

El uso de protectores solares es la única forma de cuidar la piel de rayos nocivos.

Por Redacción

El cáncer de piel es el tipo de afección oncológica más frecuente entre las pieles blancas. En la Argentina no hay estadísticas, pero se observan cada vez más casos, en parte porque hay más cáncer y en parte porque se detectan más tempranamente. Es decir: hay más conciencia en la población respecto de la importancia de la visita anual al dermatólogo, al igual que con otras especialidades.

No obstante, aún persisten algunos mitos respecto del cuidado de la piel que se traducen en conductas poco saludables al momento de proteger la piel de los rayos ultravioletas (UVB y UVA), altamente dañinos para la piel. Uno de ellos es el pensar que las pieles oscuras no sufren la radiación.

Al respecto el profesor titular de la cátedra de Dermatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, Edgardo Chouela, señala que “todas las pieles, de todos los colores, sufren el efecto del sol. Tal vez las pieles blancas evidencien este daño después de los 20 años y las de color después de los 50, el tema es que hoy la expectativa de vida es de 80 años. Los efectos nocivos van a ser muy difíciles de revertir y van a requerir técnicas de alta complejidad; por eso es fundamental la prevención”.

Según el dermatólogo, hay pieles que en sí mismas son más vulnerables, como en el caso de la mayoría de las personas pelirrojas. Hay también pieles que no están sanas, como aquellas que tienen rosácea o lupus eritematoso, donde la protección frente al sol es fundamental. Por otra parte hay gente que toma medicamentos que asociados con la exposición al sol pueden dar reacciones: ellos también tienen que tener más cuidado.

Otro de los mitos que circulan entre las personas afectas a largas exposiciones solares es aquel que evita la colocación de protectores para lograr un bronceado atractivo. Esto también es falso. “Hay genes presentes en cada individuo que indican cuánto podrá broncearse su piel”, precisa Chouela.

De acuerdo a lo explicado por el dermatólogo, para estimular la pigmentación no hace falta pasar 3 horas bajo el sol: con 20 minutos alcanza. “El protector solar deja pasar el sol en pequeñas cantidades que son suficientes, seguramente se tardará un poco más en tomar color, pero lo importante es evitar las arrugas, las manchas y el cáncer de piel”, subraya.

Para Chouela, el protector solar debe ser considerado un medicamento y gozar de los descuentos que tienen los mismos, ya que hay personas con un alto grado de exposición solar por su trabajo (en el trabajo rural, por ejemplo) para los que sería imprescindible usarlos para no correr riesgos. “Hay que proporcionarles protección; es mentira que existe una piel curtida por el sol: es una piel dañada. El protector solar tiene que ser parte de su equipo de trabajo; así como se les da zapatos de seguridad o guantes, se les debe proporcionar protector solar. No hay conciencia de que es un medicamento preventivo”, asegura el especialista.


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