Puigdemont se entregó en Bélgica y se abre ahora un largo procedimiento judicial
Bruselas
El presidente catalán destituido Carles Puigdemont y los cuatro miembros de su gobierno buscados por la justicia española a raíz de la declaración de independencia se entregaron ayer a las autoridades de Bélgica, donde se encuentran desde hace una semana.
Ahora un juez de instrucción belga debe decidir si los envía o no a prisión provisional a la espera de examinar su eventual extradición.
Ocho de los 14 miembros del gobierno de Puigdemont, que comparecieron ante la justicia en Madrid investigados por “rebelión”, “sedición” y “malversación”, fueron encarcelados.
Los manifestantes volvieron ayer a las calles de Cataluña para pedir la liberación de los “presos políticos”. Puigdemont ya había asegurado el sábado que están “preparados para cooperar plenamente con la Justicia belga”.
Se abre ahora un procedimiento judicial que será largo. Pero detrás de los hechos intensos, el procés se vive como un trastorno ciclotímico.
A un mes desde que se consumara la independencia de Cataluña, ahora reina la sensación de que fue un plató de televisión, un experimento culminante de la sociedad del espectáculo. que lleva en cuestión de segundos al espectador de la euforia a la desazón, de la tristeza a la rechifla, de la emoción a la vergüenza.