Así es VIP Rosario, el bar de la familia Messi que se transformó con diseño, arquitectura y un espacio dedicado a Lionel
Hay edificios cuya identidad está inevitablemente ligada al lugar que ocupan. En el caso de VIP Rosario, la esquina de Rioja y Alem es parte esencial de su arquitectura: frente al Monumento Nacional a la Bandera y en contacto directo con uno de los grandes espacios públicos de Rosario, el tradicional bar vinculado a la familia Messi construyó buena parte de su personalidad alrededor de esa relación con el exterior.

Detrás de su historia gastronómica hay también más de una década de transformaciones arquitectónicas. La primera gran intervención llegó después de que Jorge Messi y el empresario Fabio Ombrella asumieran la concesión en 2009. Un año después, el viejo bar reabrió completamente renovado, tras una obra que modificó sustancialmente su estructura y reforzó las terrazas y áreas abiertas.
Bajo una nueva etapa de la concesión familiar, el proyecto volvió a mirar hacia la arquitectura y el diseño: más metros, nuevos usos, sustentabilidad y una integración más explícita de la historia de Lionel Messi.
Un bar donde el exterior tiene tanto peso como el interior
Uno de los rasgos más interesantes de VIP es la proporción entre espacios cubiertos y abiertos. El establecimiento posee alrededor de 360 metros cuadrados interiores y casi 500 metros cuadrados de superficies exteriores con decks, según los datos difundidos durante el proceso de renovación de la concesión.

No es un detalle menor. La arquitectura aprovecha una ubicación excepcional de Rosario y convierte al exterior en una prolongación natural del salón.
La reforma realizada entre 2009 y 2010 ya había avanzado en esa dirección. Se incorporaron terrazas al aire libre y se modificó de manera profunda la estructura del antiguo establecimiento, en una intervención que demandó entonces una inversión cercana a los dos millones de pesos.

El resultado fue un espacio gastronómico mucho más permeable a su entorno, donde los decks, las terrazas y las grandes superficies abiertas permiten extender la experiencia del restaurante hacia el paisaje urbano.
Cemento, madera y una estética descontracturada
La materialidad también tuvo un papel central en aquella transformación.

La remodelación buscó alejarse de la imagen tradicional del antiguo bar para avanzar hacia una estética contemporánea y más informal, apoyada en materiales de fuerte presencia visual.

El cemento y la madera con terminaciones rústicas adquirieron protagonismo, mientras que los decks reforzaron la continuidad entre las áreas interiores y exteriores. También se intervinieron techos, servicios y otros sectores de la estructura original.
La idea no fue borrar completamente el edificio existente, sino actualizarlo y adaptar su funcionamiento a una gastronomía que comenzaba a demandar espacios más flexibles.
Una nueva ampliación que busca preservar el edificio original
El proyecto planteado para la nueva etapa introdujo un desafío arquitectónico interesante: crecer sin eliminar la construcción existente.

La propuesta contempló levantar un nuevo volumen hacia el sector este del terreno y conservar el edificio original. Según lo proyectado, la ampliación permitió aumentar la superficie de cocina y reorganizar distintas funciones gastronómicas.

Esa operación que modificó la lógica del conjunto: en lugar de pensar al bar como un único salón, el proyecto incorpora diferentes áreas y experiencias dentro del mismo predio.
A la gastronomía se suman una heladería al paso, espacios para niños y nuevas superficies de uso exterior.
Una barra de casi 10 metros como protagonista
En el interior, uno de los elementos previstos para asumir mayor presencia es una gran barra de tragos de casi diez metros, con terminaciones en mármol.

La decisión transformó a la barra en algo más que un elemento funcional: se convirtió en una pieza arquitectónica capaz de ordenar visualmente el salón y funcionar como punto de encuentro.
El proyecto también contempló una actualización del mobiliario, la decoración y la iluminación, además de una reorganización de los espacios de servicio.
Así, el nuevo VIP busca mantener su identidad de bar y restaurante, pero incorporando una imagen más contemporánea y una distribución pensada para distintos momentos de uso.
Diseño sustentable: paneles solares y recuperación de agua
La nueva intervención suma además un componente que no estaba presente en las primeras reformas: la sustentabilidad.
El proyecto planteó colocar paneles solares sobre la cubierta del edificio que mira hacia Rioja e incorporar sistemas de captación de agua de lluvia. La intención fue que el restyling general estuviese atravesado por un concepto ambiental que alcanzara tanto la arquitectura como el funcionamiento cotidiano del establecimiento.
Esas decisiones actualizan un edificio gastronómico cuya transformación comenzó hace más de 15 años y lo acercan a una tendencia cada vez más presente en arquitectura: aprovechar una remodelación para reducir el consumo de recursos y mejorar la eficiencia del inmueble.
Un «Espacio Messi» integrado a la arquitectura
La otra gran transformación fue conceptual.
Durante muchos años, pese a pertenecer al entorno familiar del futbolista, VIP evitó convertirse en un restaurante temático. La identidad Messi estaba presente, pero no dominaba la decoración ni la experiencia del lugar.
La nueva propuesta planteaba un “Espacio Messi”, concebido como un pequeño ámbito de exhibición destinado a objetos y recuerdos relacionados con la carrera del capitán argentino, incluidos elementos vinculados con sus primeros años en Newell’s.
El desafío de diseño será integrar esa carga simbólica sin transformar completamente la esencia del restaurante.
En lugar de convertir todo el establecimiento en un museo futbolístico, la idea apunta a concentrar la memoria deportiva en un sector específico, incorporando así una nueva función cultural y turística al programa gastronómico.
Arquitectura, ciudad y la identidad de Messi
La ubicación refuerza esa posibilidad. VIP está instalado frente a uno de los símbolos urbanos más importantes de Rosario y dentro de un sector que en los últimos años incorporó nuevas referencias a Lionel Messi.
A pocos metros, el enorme mural “De otra galaxia / De mi ciudad” fue restaurado y actualizado en julio de 2026. La intervención incorporó las tres estrellas de la Selección argentina y renovó la paleta cromática y luminosidad de la obra, consolidando al sector como parte del recorrido urbano relacionado con el futbolista.
En ese contexto, el proyecto de VIP adquiere otra dimensión. Ya no se trataba solamente de renovar un bar, sino de intervenir un establecimiento situado en un punto estratégico de una ciudad que incorporó la figura de Messi a su paisaje y a su identidad contemporánea.
Una historia arquitectónica que comenzó con Jorge Messi
La vinculación familiar con el lugar comenzó en 2009, cuando Jorge Messi participó de la concesión del tradicional bar junto a Fabio Ombrella. La remodelación posterior significó una transformación profunda del establecimiento y abrió una etapa que se prolongó durante más de una década.
Con la nueva concesión, María Sol Messi pasó a encabezar el proyecto familiar, acompañada por una propuesta que volvió a colocar a la arquitectura en el centro: preservar, ampliar, actualizar y sumar nuevos usos.
Más que una transformación estética, el proyecto propuso releer un edificio conocido por los rosarinos a partir de nuevas necesidades. Terrazas y decks que dialogan con el espacio público, una gran barra como pieza central, materiales contemporáneos, sistemas sustentables y un sector dedicado a la memoria de Lionel Messi forman parte de esa evolución.
Frente al Monumento a la Bandera, VIP Rosario se reinventa sin desprenderse de su historia: conservar el espíritu de un clásico de la ciudad y, al mismo tiempo, convertirse en un espacio donde arquitectura, gastronomía y memoria familiar convivan bajo un mismo techo.
Hay edificios cuya identidad está inevitablemente ligada al lugar que ocupan. En el caso de VIP Rosario, la esquina de Rioja y Alem es parte esencial de su arquitectura: frente al Monumento Nacional a la Bandera y en contacto directo con uno de los grandes espacios públicos de Rosario, el tradicional bar vinculado a la familia Messi construyó buena parte de su personalidad alrededor de esa relación con el exterior.
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