Putin vuelve al Kremlin en cuestionados comicios
El candidato del oficialismo se proclamó ayer ganador de las presidenciales por más del 64% de los votos, mientras fuerzas opositoras denunciaban hasta 30.000 casos de fraude electoral.
AP
MOSCÚ (AFP/DPA).- “¡Hemos ganado!”, gritó Vladimir Putin, aparentemente con lágrimas en los ojos, ante decenas de miles de partidarios concentrados anoche cerca del Kremlin para festejar la victoria en las presidenciales rusas de ayer.
¿Las lágrimas eran por la emoción o por el fuerte viento que soplaba en Moscú? “Eran lágrimas reales, debido al viento”, respondió Putin más tarde .
El hombre fuerte de Rusia regresará al Kremlin tras obtener la victoria en unas elecciones “abiertas y honestas”, según él, pero cuestionadas por la oposición que las calificó de “fraudulentas” e “ilegítimas”.
Según la comisión electoral, Putin logró el 64,39% de los votos, escrutado el 50% de los colegios electorales.
El comunista Ziuganov llega en segunda posición con el 17,13% de los votos. En tercer lugar, el multimillonario Mijáil Projorov (6,97%) adelantó por poco al populista Vladimir Jirinovski (6,71%) y superaba también al centrista, próximo al Kremlin, Serguei Mironov (3,72%).
“Gracias amigos, hemos ganado en una lucha honesta y abierta”, dijo el vencedor de las presidenciales, con voz firme y sin expresar emoción alguna, desde el podio en la plaza del Manege, frente al Kremlin.
Pero la oposición, que convocó una gran manifestación en la capital rusa, denunció unas elecciones “fraudulentas” e “ilegítimas”. El candidato comunista, Guenadi Ziuganov estimó que la elección fue “un robo, absolutamente deshonesta e indigna”. Para Vladimir Rijkov, uno de los organizadores de las manifestaciones opositoras de diciembre, “estas elecciones no se pueden considerar legítimas”. “Mañana por la mañana habremos contabilizado 20.000, 30.000 casos de fraude”, denunció en la televisión estatal.
“Gracias a todos los que habéis dicho ‘sí’ a la gran Rusia”, reiteró Putin, con un abrigo azul y una camisa con el cuello desabotonado, al lado del presidente saliente Dimitri Medvedev y ante un impresionante dispositivo policial. Los seguidores, ondeando banderas rusas, continuaron cantando “¡Hurra, hemos ganado!”, “¡Putin estamos contigo!” o “Putin es la Rusia fuerte”, al tiempo que otros golpeaban los pies contra el suelo para tratar de calentarse debido a los -3 grados y la nieve que caía en la capital.
El anuncio de los resultados a través de pantallas gigantes de televisión ubicadas a los lados del escenario y en las calles adyacentes, atestadas de gente, no provocó una explosión de felicidad entre las 110.000 personas concentradas, según la policía.
Con Putin “no todo es perfecto, pero es lo mejor que tenemos desde hace mucho tiempo”, estima Alexei Krassilnikov, de la región de Moscú, puesto que “por el momento, no hay alternativa a Putin”.
Opinión compartida por Kutsherova, que reconoce que en las elecciones se han producido fraudes, como atestiguan numerosos testigos, pero cree que “las elecciones honestas no existen”.
Contrariamente a lo dicho por esta joven, otros participantes aseguran haber sido forzados a ir a la manifestación. “No lo apoyamos. Hemos sido forzados a venir por nuestros jefes, tenemos nuestro trabajo y no queremos perderlo”, explica un grupo de cuatro o cinco hombres , que se tapan la cara para no ser identificados .
Una multitud vivó al presidente, aunque varios admitieron que fueron a la gélida plaza obligados por sus jefes y para no perder el puesto.