“¿Qué pasó?”

Redacción

Por Redacción

¿Qué le pasó al Alto Valle que tiene pocas manzanas, pocas peras y otros frutos que hace un tiempo abundaban? ¿Qué le pasó a la tierra fértil estéril bajo el cemento, llorando lágrimas de humus porque sus frutos han muerto? Quienes debían defenderla silenciosos han quedado y el negocio inmobiliario poco a poco fue avanzando. Dicen que hay un proyecto para los próximos años: el museo de los frutos, para darlos a conocer y así poder mostrarlos a las nuevas generaciones junto con los dinosaurios. ¿Qué pasó con el chacarero, hijo o nieto de inmigrantes?, que abriendo el surco en la tierra plantó el árbol y lo cuidó con esmero, corriendo todos los riesgos, las heladas, el granizo, sequías, plagas y fuertes vientos, y a la hora de cobrar alguien se quedó con el vuelto. ¿Qué le pasó al peón golondrina?, que venía desde lejos a cosechar los frutales por ganar algunos pesos. ¿Qué fue del embalador, noble obrero del galpón?, que al encontrarlo cerrado se le anudó el corazón. Con fraternal cariño ruego en mis oraciones, que el Padre Celestial los colme de bendiciones… Raquel Olay de Leanza, DNI 1.961.630 Neuquén

Raquel Olay de Leanza, DNI 1.961.630 Neuquén


¿Qué le pasó al Alto Valle que tiene pocas manzanas, pocas peras y otros frutos que hace un tiempo abundaban? ¿Qué le pasó a la tierra fértil estéril bajo el cemento, llorando lágrimas de humus porque sus frutos han muerto? Quienes debían defenderla silenciosos han quedado y el negocio inmobiliario poco a poco fue avanzando. Dicen que hay un proyecto para los próximos años: el museo de los frutos, para darlos a conocer y así poder mostrarlos a las nuevas generaciones junto con los dinosaurios. ¿Qué pasó con el chacarero, hijo o nieto de inmigrantes?, que abriendo el surco en la tierra plantó el árbol y lo cuidó con esmero, corriendo todos los riesgos, las heladas, el granizo, sequías, plagas y fuertes vientos, y a la hora de cobrar alguien se quedó con el vuelto. ¿Qué le pasó al peón golondrina?, que venía desde lejos a cosechar los frutales por ganar algunos pesos. ¿Qué fue del embalador, noble obrero del galpón?, que al encontrarlo cerrado se le anudó el corazón. Con fraternal cariño ruego en mis oraciones, que el Padre Celestial los colme de bendiciones... Raquel Olay de Leanza, DNI 1.961.630 Neuquén

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