“¿Quién controla a los controladores?”
La reciente conferencia de prensa ofrecida por funcionarios de primera línea del gabinete municipal del intendente capitalino Horacio Quiroga, acerca de la utilización de las cámaras de seguridad instaladas en el Deliberante para seguir el “itinerario” de un ciudadano que habría ingresado al Concejo, luego se habría dirigido a la oficina de un dirigente opositor y habría regresado con un papel en la mano, que “sería el pedido de juicio político al intendente”, es de una gravedad mayúscula. La verdad es que, como primera lectura, da miedo. Orwelliano realmente. Luego, “bronca” obviamente, pero, sobreponiéndome, surge la necesidad de participar en dilucidar una cuestión de grave implicancia institucional. El mensaje, por lo menos en mi interpretación, es: “miren hasta dónde podemos llegar”. Si vamos a realizar un trámite al Concejo Deliberante, por ejemplo, y “el controlador” interpreta que no cumplimos con el “patrón establecido”, entonces nos convertimos, automáticamente, en “vigilables”, siguiendo la línea argumental del caso que nos ocupa. Surge también el temor por la manipulación de la información recolectada, ya que desde un sector de la oposición se niega esta versión. Y entonces los ciudadanos “de a pie” nos preguntamos: ¿dónde está la verdad? Por otro lado surge inmediatamente una serie de preguntas que nuestros representantes deberán dilucidar: 1) ¿quién o quiénes son los responsables mediatos e inmediatos del manejo de las cámaras de seguridad? 2) ¿cuál es la participación ciudadana en el control de las mismas? 3) ¿se realizan informes al Concejo Deliberante, como representante del pueblo, para que analice la tarea del órgano ejecutivo? 4) el control mediante cámaras de seguridad ¿lo realiza el municipio o ha tercerizado esa tarea? 5) ¿si la ha tercerizado, el encargado de realizarla es un ente público o una empresa privada? 6) dentro de la estructura municipal ¿quién tiene a su cargo la supervisión y control de las cámaras de seguridad? 7) ¿cuáles son los montos presupuestados involucrados? 8) ¿qué zonas abarca el control? 9) ¿qué se hace con la información recolectada? 10) ¿tiene plazo de prescripción la información recolectada? 11) ¿cuáles son las medidas de mantenimiento y seguridad de la información? 12) dado el carácter meramente enunciativo, pueden agregarse todas las otras inquietudes que los señores concejales crean oportunas. El Estado en sus distintos niveles, y en relación con las cámaras de seguridad, debe garantizar a todos los habitantes que la información generada sea utilizada a base de lo establecido en los plexos legales. No abjuro de ellas, quiero que se controle su funcionamiento. Alguien decía una vez: “Los muchachos son buenos, pero si se los controla, mejor”. Estamos ante un típico caso de desinformación ciudadana, sin participación, sin poder controlar, sin conocer los avances en esta materia, pues las cámaras –dicen los expertos– han venido a “prevenir” delitos. Aunque creo que esto último es un eufemismo, pero ello es materia para otra discusión. ¿Quién controla a los controladores? Al incorporar el Estado instrumentos tecnológicos como las cámaras de seguridad, se torna necesario buscar mecanismos institucionales para conocer su funcionamiento y cómo debe participar la sociedad en su control. Por lo pronto los concejales tienen trabajo que realizar, en primer lugar para verificar si se han violado normas legales por parte de los funcionarios involucrados y, en segundo término, asegurar la participación ciudadana para que la tecnología no termine convirtiéndose en un “1984”. Néstor Andrés D. Podio, DNI 10.701.872 – Neuquén
Néstor Andrés D. Podio, DNI 10.701.872 – Neuquén