Quieren saber condiciones psíquicas de sospechoso del crimen
El juez pidió que el imputado de 18 años sea evaluado por Salud Mental como propuso la defensa.
MUERTE DEL COMERCIANTE
El juez de Instrucción Marcos Burgos dispuso que Esteban Baeza, de 18 años, quien está imputado por el intento de robo que finalizó con la muerte del comerciante Cristian Naiman, sea evaluado por profesionales de Salud Mental del hospital zonal para que informen si presenta alguna patología mental.
Fuentes judiciales informaron que la abogada Natalia Araya, quien defiende al imputado, solicitó que Baeza sea evaluado para determinar si padece una psicopatía. El magistrado, a cargo de la investigación, hizo lugar al pedido de la defensora, quien integra el Observatorio de Derechos Humanos de Río Negro.
Baeza está imputado por el hecho que ocurrió alrededor de las 21 del viernes de la semana pasada cuando protagonizó un intento de robo en la despensa Vanesa, que está ubicada en la calle Chocorí al 4000 del barrio El Frutillar.
Allí, Baeza amenazó con un arma de fuego a Naiman, quien estaba atendiendo el negocio. Se produjo un forcejeo y el comerciante recibió un disparo en la cabeza. Estuvo internado en grave estado en la terapia intensiva del hospital zonal hasta el martes por la tarde cuando murió. Tenía 27 años.
La muerte del comerciante conmocionó a los habitantes del barrio El Frutillar, que ayer por la mañana acompañaron a los familiares en el sepelio del joven.
El juez tomó el martes por la mañana indagatoria al imputado, quien fue detenido el sábado por personal de la Subcomisaría 77 en un allanamiento en su domicilio, en el barrio Nahuel Hue. Desde entonces está alojado en el penal 3 de esta ciudad.
Cuando Burgos indagó al imputado, la víctima aún estaba con vida. Por eso, deberá volver a convocar a indagatoria a Baeza, de 18 años, porque el hecho que se le atribuirá ahora es un homicidio.
Fuentes judiciales indicaron ayer que el juez espera tener primero los informes del perito forense y del personal de Criminalística de la Policía, que trabajó en el comercio donde ocurrió el hecho y en el domicilio del imputado, antes de volver a indagarlo. También las pericias al arma secuestrada, cuyo calibre no coincide con el proyectil que extrajeron del cuerpo de la víctima.
El amigo que estaba con Naiman en la despensa cuando ocurrió el intento de robo ya declaró. También la madre y la hermana de la víctima.
DeBariloche