Recrudece la violencia política en Egipto

Son seguidores y detractores del destituido Morsi.

Por Redacción

AP

EL CAIRO.- Al menos 10 personas murieron entre el lunes y ayer en El Cairo en una nueva oleada de violencia entre partidarios y detractores del expresidente Mohamed Morsi, tres semanas después de haber sido derrocado por el ejército. La situación política parecía totalmente bloqueada entre el movimiento de Morsi, los Hermanos Musulmanes, que cuentan con la movilización callejera, y las nuevas autoridades transitorias. Seis personas murieron ayer a primera hora de la mañana cerca de la Universidad de El Cairo, según el ministerio de Salud, poco después de un llamado del presidente interino, Adly Mansur, a la “reconciliación”. Al menos dos de ellas murieron bajo las balas de un hombre que disparó contra los militantes favorables a Morsi. Otras cuatro personas murieron el lunes al anochecer -tres en la ciudad de Qaliub, en los suburbios del norte de la capital-, y una en el Cairo, a poca distancia de la Plaza Tahrir. Unas 150 personas murieron en enfrentamientos relacionados con los disturbios políticos desde fines de junio. Aproximadamente 40 personas más perdieron la vida durante este período en la inestable región del Sinaí, principalmente durante ataques contra el ejército y la policía, y en operaciones militares contra los radicales islamistas. Los partidarios de Mohamed Morsi exigen su regreso después de su destitución por parte del ejercito, el 3 de junio, alegando que es el primer presidente egipcio que fue elegido democráticamente. Por su parte, sus adversarios consideran que Morsi fue descalificado por una gestión favorable únicamente a su propio sector, y agregan que las gigantescas manifestaciones que tuvieron lugar a fines de junio en las que se exigía su partida mostraron su pérdida de legitimidad. Por su parte, las autoridades de transición continuaron aplicando su “hoja de ruta”, con el juramento el lunes de los ministros de Justicia y de Transportes. Por su parte, los Hermanos Musulmanes reiteraron que rechazan a las nuevas autoridades al reunir el lunes a los miembros islamistas de la Cámara Alta (Consejo de la Shura), que asumía la totalidad del poder legislativo hasta su disolución durante la destitución de Morsi. (AFP)