Requisas humillantes a jóvenes detenidos causan revuelo político en San Luis
El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, pidi la renuncia del jefe del Servicio Penitenciario Provincial, Inocencio Carpio, tras la difusión de fotos con tratos humillantes de guardiacárceles a jóvenes detenidos en un penal.<b> | EXIGENCIA</b> El CELS alerta que las violaciones “estructurales” a los derechos humanos en lugares de encierro exigen “políticas enérgicas” y reformas en el sistema penitenciario.
EL PAÍS
El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, echó al interventor del Servicio Penitenciario provincial tras la publicación de fotos de presos desnudos y sometidos a tormentos por parte del personal de esa institución.
Se trata del coronel (R) Inocencio Carpio, quien aún en funciones y antes de ser removido por el mandatario puntano reconoció que “son prácticas” que no pudo cambiar y por eso ordenó “de inmediato” una investigación.
“Se me cae la cara de vergüenza porque evidentemente son prácticas que no he podido cambiar y por eso ordené de inmediato una investigación de los hechos y la separación de sus cargos del personal que aparece en las fotografías”, afirmó el ahora ex interventor.
Las fotografías datan del 22 de abril de 2013 y fueron tomadas durante una requisa realizada al pabellón de menores de edad, donde se observó a los reclusos desnudos, arrodillados y con las manos en sus espaldas.
En las imágenes apareció el ex director de ese pabellón, el oficial principal Mariano Ibañez, junto al ayudante José Veléz y a varios efectivos, uno de los cuales sostiene de una correa a un perro policía.
Esa requisa se concretó en un patio del sector y fue ordenada en el marco de una investigación interna, porque la noche anterior había sucedido una pelea en la que un adolescente resultó herido con arma blanca.
La Comisión de Derechos Humanos del gobierno provincial emitió un comunicado en el que repudió “la práctica de la tortura en todas sus formas y situaciones”.
“(Las) fotografías difundidas hoy revelan que en el Servicio Penitenciario Provincial no se ha logrado desterrar de modo definitivo esas prácticas aberrantes cometidas contra personas indefensas y sometidas a tratos crueles e inhumanos”, puntualizó el documento.
Según el comunicado, la Comisión ha constatado que los autores de los tormentos fueron separados de sus cargos y lamentó las conductas que “remiten a épocas que parecían desterradas de la vida democrática y republicana”.
Cómo trascendieron las fotos
La requisa, realizada en abril de 2013, fue revelada por un portal de noticias de San Luis que publicó las fotos tomadas en el interior del penal, que dan cuenta del maltrato a los jóvenes adultos que poco antes habían protagonizado incidentes.
El director del Servicio Penitenciario Provincial, Inocencio Carpio, admitió ante ello que se le “cae la cara de vergüenza” y resaltó que tenía “que corregir esto”.
“Ojalá que no vuelva a ocurrir, el hecho no lo niego. Me golpea como jefe del servicio”, reconoció el funcionario.
Las fotos fueron reveladas hoy por el portal SanLuis24 que muestra al grupo de internos jóvenes desnudos y arrodillados mientras son requisados en uno de los patios del penal por guardias acompañados por perros.
El director Carpio cuestionó esa metodología y aseguró que inició sumarios internos para pasar a disponibilidad y poner a disposición de la justicia a sus responsables.
“Se me cae la cara de vegüenza pero tengo que corregir esto”
El ahora exfuncionario señaló que la requisa fue obra de “un grupo minúsculo que no está de acuerdo con las nuevas políticas” que implementó el Servicio Penitenciario Provincial.
Según el portal noticioso, las fotografías fueron tomadas “el 22 de abril de 2013 al mediodía durante una requisa en el Pabellón de Menores, luego de una investigación interna por una pelea ocurrida la noche anterior” en la que un joven fue “herido con arma blanca”.
Asimismo, identificó en las fotos al “oficial principal Mariano Ibañez, quien se desempeñaba como Director de la Unidad de Menores en ese momento, y a José Vélez, ayudante”.
Carpio reconoció ante consultas del mismo portal que “no tenía conocimiento del tema” y señaló que de inmediato ordenó “una investigación sumaria”.
“No quiero minimizar el tema, son prácticas que estoy cambiando en el Servicio Penitenciario”, añadió, e insistió: “Se me cae la cara de vegüenza pero tengo que corregir esto”.
“Las requisas se hacen diariamente y se sacan pastillas, chuzas, de todo, pero este procedimiento no está permitido”, explicó.
Incluso, señaló que “duele que quien sacó esto (las fotos) es un agente penitenciario y no vino hablar a la dirección”.
“Tengo predisposición para cambiar las cosas pero me cuesta”
“Cuando se debe revisar a alguien y desnudarlo debe estar en su celda, no como muestran las fotos porque estaría denigrando a la persona. Estos hechos empañan toda la actividad”, dijo el funcionario, según transcribe SL24.
“En las requisas que controlo no pasan estas cosas”, aseguró, y remarcó que “muchos jefes fueron relevados en los puestos de requisas, de hecho desmantelé por completo un grupo de agentes que hacía en este tipo de procedimientos”.
Carpio indicó que eso ocurrió en el “pabellón de jóvenes adultos donde hay 59 internos, hemos batido el récord. Eso trae conflictos”.
“Tengo predisposición para cambiar las cosas pero me cuesta. El responsable va a recibir la sanción que corresponde y voy hacer la denuncia ante la justicia”, agregó.
Exigencia del CELS
El CELS advirtió que las violaciones “estructurales” a los derechos humanos en lugares de encierro exigen “políticas enérgicas” y reformas en el sistema penitenciario, tras la difusión de imágenes de requisas vejatorias en una cárcel de San Luis.
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) aseguró en un comunicado que “las fotos de requisas vejatorias en la penitenciaría de San Luis que trascendieron hoy son una nueva muestra de las prácticas de tortura y trato inhumano que se extienden en los lugares de encierro del país”.
“Los patrones estructurales de violación de los derechos de las personas privadas de libertad en el país exigen respuestas políticas enérgicas que avancen en las reformas de los sistemas penitenciarios y policiales del país. De lo contrario, estos hechos seguirán repitiéndose”, aseveró.
El CELS afirmó que “estos hechos no constituyen una situación aislada”, al señalar que “denunció reiteradas veces el carácter estructural y cotidiano de las violaciones de derechos humanos que deben soportar las personas privadas de libertad en la Argentina”.
Tras recordar que “en los últimos años, tomaron estado público casos de torturas, malos tratos o condiciones inhumanas de detención a nivel nacional y en las distintas provincias”, sostuvo que “estas prácticas forman parte de la cultura y del sistema de gobierno de las cárceles, comisarías, institutos de menores y unidades psiquiátricas”.
Por esto, el CELS consideró “impostergable que se implemente el Mecanismo Nacional de Prevención contra la Tortura y que se exija a las provincias que pongan en marcha sus organismos de control”.
SanLuis24, DyN y Telam