“Responsabilidad ignorada”
La realidad nos marca que el mayor aporte para el sustento de todos los sectores integrantes de nuestra Argentina lo realiza el sector rural y que por las características de nuestro territorio no cabe otra alternativa mejor. Ante esta realidad y para un mayor beneficio social, debería ser el sector rural el que, por conocimiento, por derecho y por obligación, aportara la mayor parte de los dirigentes para una consciente, beneficiosa y lógica administración. Ahora bien, como sociedad debemos admitir la falencia consistente en no haber podido erradicar ni abandonar la arcaica cultura de querer transgredir las instituciones de la ley. En este caso la de informalizar, esto en el sector productivo agrario, desencadena que el resto de los sectores por incapacidad, impotencia y autodefensa, para no asumir su responsabilidad social, discriminen y repudien a quien les daría un mayor bienestar, o sea a la gallina de los huevos de oro. Si bien el rechazo y la discriminación están fundados y sustentados en hechos concretos de informalidad y explotación, no es menos cierto que existen en casi todos de los demás sectores de nuestra sociedad y éstos se podrían resolver más fácilmente, debido a que no tienen la ardua y riesgosa tarea de generar recursos genuinos. Ahora bien, es más fácil esconder sus propias falencias resaltando y discriminando al sector rural. Si bien todos los argentinos sabemos sobre su importancia y capacidad, es bueno recordar que del sector rural se recibe el aporte de: la base de toda nuestra alimentación, la mayor parte de los insumos para la industria textil (lana, algodón, etc.), los insumos para la industria maderera y, como si fuera poco, sus excedentes suman más del 50% de nuestras exportaciones, que nos permiten importar autopartes y componentes informáticos que aumentan nuestra capacidad exportadora. En definitiva, es lo que nos sustenta. Como integrante del sector rural, amante de nuestra tierra, veo que está en nuestras manos rurales (como siempre lo estuvo) luchar contra nuestras propias falencias producto de nuestro embrutecimiento adquirido en el duro surco, luchar contra la desinformación cultural del resto de la sociedad para integrarnos/los total y equitativamente para beneficio de todos los sectores de la sociedad argentina. También veo que, de no lograr que el resto de los sectores lo entienda medianamente, el padecer de Argentina será largo. Y, por último, la autocrítica que las entidades deberían revisar es el no haber sostenido una de las herramientas fundamentales para el logro del objetivo, como lo fue el Renatre, reconocida internacionalmente y recomendada por los organismos internacionales al resto de los países. Oscar César Galassi DNI 12.037.595 San Patricio del Chañar
Oscar César Galassi DNI 12.037.595 San Patricio del Chañar