Respuesta a Daniel Molina
Motiva la presente , la nota de Opinión del sábado 2 de febrero, llamada Sensatez y sentimientos y firmada por Daniel Molina. El sr. Molina le dedica más de la mitad del texto a un neurocientífico que explica cómo interactúan las emociones y los sentimientos junto con la razón, para que los seres humanos podamos actuar como tales. Destaca que quienes se quedan solamente en las emociones son irracionales. Todo ello lo utiliza para sostener que cuando las militantes feministas reaccionan ante los femicidios, lo hacen de forma puramente emocional, fanatizada e irracional. Y se anima a decir “Nunca hubo proporcionalmente tan pocos asesinatos de mujeres en la Argentina como en los últimos años.” Pero no aporta ninguna fuente fidedigna que corrobore su dato. Y explica la baja de femicidios en que los mismos ahora no tienen la misma aceptación social que en épocas anteriores (bueno, entonces en ese caso, sí fueron eficaces las movilizaciones y las distintas acciones de la sociedad!!!, o es que por arte de magia ya no tienen aceptación social? es que nada más ocurrió?, o es que en realidad no bajaron?). Un comentario muy a la ligera sobre un tema que nos afecta a las mujeres pero que atraviesa a toda la sociedad. Por otro lado, rescata las acciones de quienes movidos no solo por las emociones generan acciones que llevan al diseño de políticas de prevención, haciéndolo aparecer como una tarea sencilla y al alcance de cualquiera, desconociendo que la temática está atravesada por cuestiones estructurales, culturales, económicas, sociales, sociológicas, educativas, psicológicas, religiosas, políticas, partidarias e intereses de todo tipo. Por otra parte, se lamenta de que cuando no hay algún gremio o sindicato “capaces de hacer lobby” por las víctimas, los victimarios no reciben ni siquiera sanción social. El autor está desconociendo la lucha que las mujeres llevan adelante desde hace tanto tiempo y los logros obtenidos; y ya refiriéndonos a nuestra sociedad, los avances logrados en los últimos años. Y no solo las feministas, sino también las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y la sociedad que las apoyó y acompañó. El poder salir a la calle y mostrarse cada cual como es, y poder ser reconocido por la sociedad toda, es un logro de nuestra legislación, pero que no se hubiera obtenido sin las movilizaciones de las mujeres y de los hombres que acompañaron.
Cristina Ambort
DNI 10.660.360