Roca: preventiva para autores de mortal paliza
ROCA.- Dos chicas, un joven y un adolescente quedaron procesados en el marco de la causa por el asesinato del empleado municipal de Roca Julio Namuncurá, quien murió a causa de la salvaje golpiza grupal que recibió en la madrugada del 30 de mayo pasado, en pleno centro de la ciudad. El hombre de 43 años salió de un boliche de calle San Martín y al parecer comenzó a molestar a una jovencita. Su insistencia desencadenó la violenta reacción de la mujer y de su grupo de amigos, quienes atacaron a Namuncurá con trompadas, patadas y zapatazos hasta dejarlo inconsciente en la calle Maipú casi Villegas. La víctima fue internada en gravísimo estado pero pese a los esfuerzos médicos murió al día siguiente. La autopsia reveló que no sufrió una única lesión mortal y otras secundarias, sino que la reiteración de golpes en el cráneo fue lo que le produjo la muerte. El juez de instrucción Rubén Norry notificó ayer su decisión de procesar por el presunto delito de homicidio agravado por alevosía a los hermanos Emiliano y Daiana Solorza y a una amiga de éstos, Andrea Infante. Los tres permanecerán detenidos hasta el juicio, en el que podrían recibir una pena de prisión perpetua en caso de mantenerse la misma calificación legal del procesamiento. Además de los tres presuntos coautores de la golpiza, el juez dictó el procesamiento por encubrimiento agravado a un adolescente de 17 años, quien según surge del expediente sería el líder de una bandita que se hace llamar “Los insuperables”. Ese menor de edad está en libertad, bajo custodia de sus padres, y sería quien instó a escapar de la escena del ataque al grupo de agresores, ayudándolos a “eludir la acción de la justicia”, según valoró el juez. Además de esos cuatro imputados hay otros dos jóvenes que originalmente fueron detenidos pero que la semana pasada recuperaron la libertad, luego de que Norry les dictara la falta de mérito. Uno de ellos estaba acusado de ser quien derribó de un golpe a Namuncurá y facilitó la posterior golpiza del resto, pero distintos testigos que lo observaron en una rueda de reconocimiento dijeron que no se trataba de la misma persona. Ahora los investigadores están tras los pasos de ese primer agresor, quien ya estaría identificado al menos por el apodo. El otro joven liberado, según relataron los testigos de la causa, estuvo en el lugar de los hechos pero no habría participado de la agresión. De todos modos, ambos permanecen imputados en la causa a la espera de que nuevos elementos terminen de desvincularlos o vuelvan a comprometerlos.
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