Empezó la Expo Rural de Palermo 2026: las dos señales positivas para las cabañas patagónicas, entre los nervios y las cábalas mundialistas

El crecimiento de Río Negro en el sector promete seguir con su estela, al margen de los resultados de las juras. Aun así, los competidores ya viven el clima que caracteriza a la feria. Aunque reina la cautela, las expectativas de los cabañeros patagónicos son altas.

Redacción

Por Santiago Sourigues*

Exposición Rural de Palermo 2026.
Foto: Enrique García Medina.

Exposición Rural de Palermo 2026. Foto: Enrique García Medina.

La tensa calma circunda los galpones del Pabellón Amarillo del predio de la Rural de Palermo, donde los ejemplares bovinos más destacados de la Patagonia toman carrera para competir en la cita máxima de la actividad agrícola ganadera argentina. Mientras algunos cabañeros esperaron hasta el fin de semana para viajar a la Ciudad de Buenos Aires, otros ya se hicieron presentes desde el primer día de la feria, que se desarrolla entre el 16 y 26 de julio en el predio de la Rural de Palermo.

Para esta ocasión, la Patagonia contará, de mínima, con 5 cabañas bovinas excluyentes: Don Fioto, de Luciano Correndo; La Laguna, de Julián Lavayén; La Cantera, de Juan Manuel Sosa; San Marón, de Juan Gabriel Seleme, y La Txapela, de Gabriel Jaca.

“El ingreso es por orden de llegada. A partir de los 700 kilómetros, la cabaña tiene prioridad de ingreso. El lunes, antes del mediodía, estábamos con los animales pisando la Rural”, dice, con iguales dosis de esfuerzo y orgullo, Luciano Correndo en diálogo con Río Negro Rural.

Luciano Correndo y su esposa Pía Quiroga, en la Exposición Rural de Palermo 2026 con Cabaña Don Fioto. Foto: Enrique García Medina.


Dueño de Don Fioto, el empresario llegó con sus ocho animales para competir, como él mismo lo definió, en el Mundial de las Vacas. Mingo, Cholulo, Franchola, Tostada, Luz, Bombita, Tita y Tinto componen la selección de la cabaña ubicada en Stroeder, un pueblo de 2500 habitantes del partido de Carmen de Patagones.

Correndo se niega a nombrar un favorito de su troupe: “Todos tienen su particularidad y se fueron destacando en el campo de sus contemporáneos, por eso están acá. Hoy, en la fila de Don Fioto, están las mejores de cada categoría que hubo en el campo, pero nos vamos a chocar con los mejores de enfrente”.

La pasión del público argentino



Julián Lavayén, dueño de La Laguna, cuya familia trabaja en el sector desde hace 70 años, tenía programado su arribo a Buenos Aires para hoy al mediodía, unas horas antes de la final del Mundial de fútbol. Siguiendo con la analogía que propone Luciano Correndo, el cabañero que se llevó dos premios en la Expo de Otoño de la Rural coincide en que no hay escenario como este, al que ubica incluso por encima de la feria de Denver de diciembre.

Exposición Rural de Palermo 2026. Foto: Enrique García Medina.


“No es como Palermo ni en cantidad de animales, ni en el ámbito. Ver las tribunas llenas, como somos los argentinos, cómo se grita, la expectativa que tiene la gente, la pasión que le pone, cómo lloran… Ellos no lo tienen. Lo que es Palermo el día de la jura, le atrae a la gente que viene de todas partes del mundo: brasileños, colombianos, mexicanos, americanos. No lo pueden creer”, dijo Lavayén.

Correndo, de Don Fioto, tuvo la misma experiencia que Lavayén: “Hay gente que conozco por las redes, o por teléfono, y Palermo le pone cara a eso. La carta de presentación son todos los animales de toda la fila, que trajimos para mostrar. Y nos esforzamos en traer de todas las categorías. Desde una vaca con cría, hasta una vaquillona, una ternera, un ternero y un toro adulto”.

Juan Francisco Sosa, expositor de La Cantera, cuyo propietario es su tío Juan Manuel Sosa, coincide con Correndo: “Estamos en el lugar de mayor competencia del mundo. Venís a competir contra los mejores”. Fundada en 2013, se permite jugar de banca y, entre risas, asegura que en la competencia serían “el Cabo Verde de la feria”.

Juan Francisco Sosa, de Cabaña La Cantera, de Juan Manuel Sosa. Foto: Enrique García Medina.


Más en serio, Sosa, quien define su trabajo como una “pasión” del que participa casi desde edad escolar, explica con un ejemplo el esfuerzo detrás de la producción exhibida en la Rural: “Se empieza a trabajar desde el destete: primero, a amansarlos con algún baño; luego, enseñarles a que caminen, a que se paren como se tienen que parar… El trabajo es mucho, y cuanto más chicos los agarrás, mejor. Así, los animales terminan siendo más mansos”.

Además, este joven que “hace un poco de todo” en la cabaña familiar, de la que también forma parte su padre, señala la importancia de la adaptación del animal al galpón que ocupará en Palermo en estos días respecto de su hábitat natural en Viedma. “Este ternero tiene ocho a nueve meses, es de octubre. Hace cuatro que estamos trabajando fuerte con él, hacemos lo mejor que podemos. Cualquier cosa que te pase, generalmente está bien. Pero las expectativas son altas”.

“Se empieza a trabajar desde el destete: primero, a amansarlos con algún baño; luego, enseñarles a que caminen, a que se paren como se tienen que parar… El trabajo es mucho, y cuanto más chicos los agarrás, mejor. Así, los animales terminan siendo más mansos”.

Juan Francisco Sosa, de Cabaña La Cantera.

Motivos para ilusionarse hay: en la edición 2023 de la Expo Rural de Palermo La Cantera hizo historia. Llevó a Emperador, un toro Hereford nacido y criado en Río Negro, que fue distinguido como Reservado Gran Campeón Macho. Así, lograron ese año el premio más alto logrado hasta ahora por una cabaña rionegrina en ese evento.  

Jorge, empleado de la cabaña La Laguna, propone no achicarse. Los antecedentes lo respaldan: en la Expo de Otoño, la cabaña de su jefe, Julián Lavayén, se llevó tres galardones. Este hombre dedicado al desvasado, preparación y peinado de los animales, decide tomar una virtud de la Selección Argentina de cara a la competencia de la próxima semana: “Nunca darse por vencido; perseverar y reponerse”.

Jorge trabaja para Cabaña La Laguna, de Julián Lavayén. Foto: Enrique García Medina.


La tecnología también hizo lo suyo: la compra de embriones y la combinación de toros que dan animales competitivos hizo que se achiquen las distancias competitivas entre las cabañas bovinas patagónicas y pampeanas. Los pingos, igual, se ven en la cancha.

Las cabañas ovinas compiten en Palermo



En el Pabellón Ocre ya están ubicadas las cabañas ovinas, cuya industria tiene en la Patagonia un referente de primera magnitud. Por la región, para la Expo de Palermo 2026, participan la tradicional Coy Aike, que se llevó el Premio Gran Campeón Macho Corriedale en Río Gallegos 2026, y Media Luna, de “Tito” Ayling, quien oficia, además, como director de la exposición.

Enrique Tito Ayling, de cabaña La Media Luna. Foto: Enrique García Medina.


En su rol de anfitrión, el director de la entidad por el distrito 13, compuesto por Río Negro, Chubut y Neuquén, no pierde de vista su borrega y su carnero, dos ejemplares merinos “bien típicos de la raza”. “Creo que en la provincia de Buenos Aires ya no quedan campos exclusivamente laneros, así que nosotros de alguna forma mostramos acá lo que hacemos allá”, dice, con una mezcla de orgullo y responsabilidad.

Exposición Rural de Palermo 2026. Cabaña La Media Luna. Foto: Enrique García Medina.


Al mismo tiempo, Ayling no reniega de la ajetreada agenda que tendrá estos días, donde su trabajo se multiplica por tres: “Es difícil, te lleva tiempo, se te va todo el día, pero es la pasión que uno tiene. Criamos ovejas en Chubut, tenemos un campo en la Cordillera y chacras en Sarmiento, donde preparamos los toros y los terneros para las Expo”.

Las dos señales positivas para las cabañas patagónicas



A pocas horas del inicio de la feria, Ayling ve con optimismo los primeros movimientos con potencial comercial que se generan en los pasillos de la Rural. “Hay gente de Brasil a la que le interesa nuestra genética, ellos ya han comprado. También de Uruguay, que tiene un núcleo merino bastante bueno, así que con expectativas de tratar de exportar algún carnero o alguna borrega”.

En las primeras jornadas de la Expo de Palermo el trabajo de puesta a punto de los animales es incesante. Foto: Enrique García Medina.


En el plano bovino, Luciano Correndo también percibe un buen clima de negocios. De hecho, mientras transcurre la conversación con Río Negro Rural, en las primeras horas de la exposición, se acercan los primeros clientes al puesto de Don Fioto para consultar por el atractivo ganado en exposición. “Palermo tiene eso. Ya hay gente esperando. Esta es la vidriera del mundo a nivel ganadero. Y en mayo ya empezamos a ver varios extranjeros interesados por lo que hacemos”.

Río Negro, la estrella que promete crecer, pisa fuerte en la Rural 2026



Seleme, de San Marón, ya puede enorgullecerse de ya tener el Premio Escocés al tercer puesto de la Expo de Palermo 2025 por su “Emperador”. Para San Marón, de Juan Gabriel Seleme, las fechas clave son los días 22 y 23 de julio, cuando se desarrollan las juras morfológicas de los Hereford machos y hembras. El médico de General Conesa presenta 11 Hereford, de los cuales su equipo candidatea dos toros y una vaquillona.

Alejandro Cantero, trabaja en Cabaña San Marón, otro de los establecimientos que representan a la Patagonia en la Expo de Palermo 2026. Foto: Enrique García Medina.


Logros personales al margen, pondera el rol que le espera a la provincia en lo presente y futuro respecto del sector: “Río Negro es una de las zonas de la frontera agrícola ganadera que va a ser estrella y la que va a crecer, en función de la cantidad de agua y de recursos que se le está poniendo a generar forrajes. Hoy, Río Negro tiene 700 u 800 mil vacas, y rápidamente tiene que pasar el millón. Para nosotros que hacemos genética, es muy bueno que se adquiera porque en la misma superficie, es mejor criar una vaca buena que una vaca mala”.

“Río Negro es una de las zonas de la frontera agrícola ganadera que va a ser estrella y la que va a crecer, en función de la cantidad de agua y de recursos que se le está poniendo a generar forrajes».

Juan Gabriel Seleme, cabaña San Marón.

En ese punto, Lavayén le da la derecha a Seleme, quien aporta un dato ilustrativo: “Muchos agricultores de la zona núcleo han descubierto el gran valor de las tierras de Río Negro en relación a lo que cuestan, y esto les da una oportunidad. De acá a 10 años, el cambio productivo de Río Negro se va a multiplicar exponencialmente”.

Para calmar la ansiedad, parte de esa prosperidad se puede avizorar en Palermo, donde reina la expectativa. Alejandro Cantero, empleado de la Cabaña San Marón a cargo de amansar, bañar y caminar a los animales, no oculta su ansiedad y admite tener “unos nervios bárbaros”. “Es una fecha muy especial. Todos quieren venir. El esfuerzo y lo que se hace en el campo, se ve acá. Que llegue ya el día”.

*ssourigues@gmail.com


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La tensa calma circunda los galpones del Pabellón Amarillo del predio de la Rural de Palermo, donde los ejemplares bovinos más destacados de la Patagonia toman carrera para competir en la cita máxima de la actividad agrícola ganadera argentina. Mientras algunos cabañeros esperaron hasta el fin de semana para viajar a la Ciudad de Buenos Aires, otros ya se hicieron presentes desde el primer día de la feria, que se desarrolla entre el 16 y 26 de julio en el predio de la Rural de Palermo.

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