Se normalizó el envío de fruta al puerto de San Antonio Este tras un breve conflicto tarifario
El conflicto por tarifas de transporte que había frenado el envío de peras y manzanas a la terminal portuaria de Río Negro se resolvió en menos de 24 horas y no afectó la operatoria en plena temporada exportadora del norte de la Patagonia.
La tensión que se había generado en la cadena frutícola del norte de la Patagonia por la suspensión de fletes al puerto de San Antonio Este quedó rápidamente superada. Según confirmaron fuentes del sector, el problema vinculado a la actualización de tarifas “ya está solucionado” y no llegó a afectar de manera significativa la operatoria.
De acuerdo con la información más reciente, el inconveniente comenzó en la medianoche del 12 de abril, pero se resolvió rápidamente. Además, remarcaron que el impacto fue acotado: “no afectó la operación, comenzó ayer y ya está solucionado, y ayer no había muchas cargas”, señalaron a Río Negro Rural desde la terminal portuaria durante el mediodía del martes. «Ya se normalizó», marcó otro actor del sector.
Esto permitió que la logística hacia la terminal portuaria recupere su ritmo habitual en plena temporada exportadora de peras y manzanas, un momento clave para el cumplimiento de los compromisos comerciales con el exterior.
Un conflicto breve en un momento sensible de la fruticultura de la Patagonia
El episodio se había originado a partir de un reclamo de transportistas nucleados en la Cámara Patagónica de Empresas de Autotransporte de Cargas (Capeac), quienes planteaban la necesidad de actualizar las tarifas frente al incremento de costos, especialmente por la suba del gasoil, además de demoras en los pagos.
La medida había implicado la suspensión del traslado de fruta desde los galpones de empaque del Alto Valle hacia el puerto de San Antonio Este, una terminal estratégica para las exportaciones frutícolas de la región.
Se estimaba que entre 110 y 120 camiones podían verse involucrados en la protesta, lo que encendió alertas en el sector exportador por el riesgo de demoras en los embarques y posibles impactos en la competitividad.
Impacto limitado en la fruticultura de la Patagonia y rápida resolución
Desde el lado exportador, entidades como la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) habían calificado la medida como “extorsiva”, en un contexto donde la logística es un factor crítico y cualquier interrupción puede generar consecuencias inmediatas. Así lo consignó el medio Diario Frutícola.
Sin embargo, la rápida resolución del conflicto evitó mayores complicaciones. La operatoria portuaria y el flujo de cargas se normalizaron casi de inmediato, sin que se registraran interrupciones prolongadas ni efectos relevantes sobre los envíos.
Más allá de su corta duración, el episodio vuelve a poner en evidencia la sensibilidad de la cadena frutícola patagónica frente a tensiones en el transporte. En un esquema donde los tiempos logísticos son ajustados y los costos vienen en alza, cualquier desacuerdo puede escalar rápidamente. En este caso, la pronta solución permitió desactivar el conflicto antes de que impactara de lleno en la campaña.
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