Se ventila en juicio oral un abuso a menores de Cinco Saltos
CINCO SALTOS (ACE).- “Voy a descansar cuando lo pongan preso, no quiero que le pase a ninguna familia más, esto es muy feo”, dijo Ana, la madre de una de las niñas que denunciaron haber sido víctimas de abuso por parte del maestro de la escuela 291 de esta localidad. A dos años de la denuncia los dos primeros casos llegarán al debate oral mañana, el martes y el miércoles en la Cámara Criminal Segunda de Cipolletti. Son 14 testigos y debido a que se ventilarán tocamientos de menores, no será público. Las primeras en dar sus testimonios serán las madres de las dos niñas que iban a tercer grado en el momento en que se animaron a contar lo que les ocurría. Forma parte de la prueba de esta causa una gran cantidad de cámaras Gesell, con testimonios tomados durante la instrucción del juez Gustavo Herrera a la mayoría de los compañeritos del curso, ya que los tocamientos se producían, de acuerdo a las denuncias, durante las horas de clase, en el aula. Cuando tomó estado público la situación en Cinco Saltos, otras niñas que estaban en ese momento en cursos superiores de la primaria aseguraron que ellas también fueron víctimas de los manoseos del maestro cuando pasaron por el aula de tercer y cuarto grado. Esta causa –con tres denuncias– fue instruida aparte y quedó a las puertas del juicio en la Cámara Primera del Crimen. Posiblemente, ese debate se realizará luego de la feria judicial de invierno. El tribunal está integrado por los jueces César Gutiérrez Elcarás, Guillermo Baquero Lazcano y Pablo Repetto. El fiscal es Alejandro Silva. Interviene también la defensora de menores Lilian Rodríguez. Los abogados de la querella son Guillermo García Girado y Enrique Ortiz y los defensores particulares Juan Kess y Eduardo Egea. El maestro de grado, de 50 años, llega excarcelado al juicio y fue acusado de abuso sexual agravado por ser el encargado de la educación de las víctimas, en los dos casos por los que se realiza este juicio. Las menores debieron cambiarse de primaria porque lejos de tener contención, la escuela se transformó en un lugar hostil. Según las madres, el cuerpo docente se abroqueló en respaldo del maestro y las niñas sufrieron agresiones de otros tutores.