Sigue confuso el crimen del puntero
NEUQUÉN (AN).- La última jornada de testimonios en el juicio abierto contra Diego “el Bombo” Oyarzo (22) por el crimen del puntero del MPN de Confluencia, José Orlando Pereira (46) aportó más confusión que claridad al caso. Ayer se esperaban tres testimonios relevantes: el de la vecina que denunció a Oyarzo ese mismo 22 de marzo por disparar contra su casa y el de dos hombres, padre e hijo, que habrían estado presentes en el tiroteo del cual partió la bala que terminó con la vida de Pereira. La vecina no acudió a la audiencia porque dijo no interesarle. En tanto que el padre que habría participado del tiroteo no lo hizo porque registra un pedido de captura dado que está imputado en una causa conexa al crimen del dirigente político, por abuso de armas de fuego. Su hijo sí asistió al juicio pero una vez dentro de la sala se supo que el joven también cuenta con un proceso judicial en su contra en el juzgado de menores, por lo que dio una declaración acotada en la que además negó haber estado en el lugar de los hechos. A lo largo del juicio se determinó que ese día Oyarzo y otros jóvenes habrían baleado una vivienda por tercer día consecutivo en una especie de hostigamiento dado que un niño que vivía allí se juntaba con un grupo enemistado. Otro joven que vivía en esa casa y que se convirtió en el testimonio clave del caso buscó frenar los ataques a su casa. Junto a otro fueron armados al encuentro y fue a las 22 que los grupos se encontraron y se desató el tiroteo. El testigo clave avanzó en un momento hasta la mitad de la cuadra y Oyarzo habría hecho lo mismo, disparándole cinco veces. Uno de esos tiros fue el que pasó de largo, atravesó un cerco verde y la puerta de la casa de Pereira y le ingresó por la axila cuando intentaba cerraba un postigo. Hoy el fiscal Maximiliano Breide Obeid y el defensor Carlos Vaccaro realizarán los alegatos de cierre ante los jueces María Gagliano, Ana Malvido y Martín Marcovesky.