Simuladores acortan la brecha estudiante-futuro paciente

Muñecos computarizados semejantes al cuerpo humano replican situaciones a las que deberán enfrentarse los alumnos en su práctica profesional. El objetivo es que tengan más seguridad a la hora de la atención médica.

Por Redacción

Los estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas aprenden a realizar sus prácticas a través de “simuladores”, que son muñecos computarizados que se caracterizan por tener una gran cantidad de semejanzas con el cuerpo humano tanto en el tamaño de los órganos como del cuerpo. La docente de la cátedra de Ginecología y Obstetricia, Gabriela Luchetti, explicó que esta forma de aprendizaje les aporta más seguridad y tranquilidad a los estudiantes al momento de tener contacto con los pacientes.

“Es una enseñanza mucho más ética porque antes de llegar al paciente los estudiantes pasan por la experiencia del simulador”, señaló la docente y profesional de la salud.

Los simuladores tienen una piel muy similar a los humanos y con los que se pueden realizar múltiples prácticas clínicas y enfrentar escenarios casi reales de atención médica.

El encargado del área de simulación, Marcos Gómez, explicó que el material de estudio intenta simular un cuerpo humano, inclusive hasta en la textura de la “piel”.

Los muñecos computadorizados fueron adquiridos en el 2013 por la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue para que los estudiantes realicen prácticas médicas. Esta manera de enseñar forma parte de un programa del Ministerio de Educación para mejorar la enseñanza de la medicina en el país, explicaron desde el ámbito universitario.

Luchetti explicó que el simulador de ninguna forma reemplaza al paciente, pero los estudiantes pueden aprender a realizar maniobras y prácticas sobre estos muñecos. A través de ellos se puede analizar, por ejemplo, la semiología ginecológica y se pueden realizar una gran cantidad de prácticas como las que son usuales en los consultorios médicos.

Luchetti adelantó que proyectan a futuro generar “situaciones simuladas” con los muñecos computarizados. Esta práctica, detalló, se realiza en varias partes del mundo con los estudiantes de medicina.

La docente explicó que los alumnos no sólo aprenden cómo examinar sino que también se simula toda una situación para que los estudiantes realicen maniobras, como podría ser en un parto que se complica o que descienden los latidos. “Luego los observadores califican si hizo todas las maniobras y como reaccionó”, explicó.

Simulación de un parto

Uno de los muñecos computadorizados tiene la característica de poder simular ser una mujer que está en proceso de tener un parto normal. El torso de quien simula ser la madre está hecho a escala, al igual que el feto que luego saldrá por el canal de parto. En el interior del simulador se observa claramente la placenta, el cordón umbilical y el motor que hará que el estudiante junto al profesor puedan regular el tiempo de parto.

Marcos Gómez, que también es técnico de análisis clínico, explicó que a través de un parlante se puede escuchar los latidos del corazón y además se puede controlar la presión de la mamá, todas situaciones que se replican en la realidad.

Luchetti explicó que esa tecnología permite controlar el ritmo cardíaco del bebé para saber si corre algún tipo de riesgo. En relación a esto, la docente resaltó que “el momento del parto se simula perfectamente bien”, lo que genera luego mucha más tranquilidad.

Este sistema mejora la enseñanza de la medicina, ya que los alumnos realizan maniobras “casi reales” como las que se ven en los consultorios.

Para practicar todas las situaciones médicas

Los muñecos computarizados están destinados a que los estudiantes los utilicen en todas materias de la facultad, explicó la doctora Luchetti. Y agregó: “Para la mayoría de las situaciones médicas hay simuladores”, al mencionar las áreas de cirugía, pediatría, oftalmología, clínica médica y emergencias.

Con los simuladores los estudiantes aprenden a realizar exámenes mamarios, insertar un DIU, realizar una toma de papanicolau y atender un nacimiento utilizando una muñeca que, mediante un software, simula un parto y permite practicar todas las maniobras. También pueden realizar reanimación cardiopulmonar tanto en adultos como en un bebé.

“Los estudiantes se lo toman con mucho entusiasmo. En el servicio de salud se nota la diferencia en el manejo del trato con el paciente”.

Gabriela Luchetti, docente de la cátedra de Ginecología y Obstetricia.

Datos

Este sistema mejora la enseñanza de la medicina, ya que los alumnos realizan maniobras “casi reales” como las que se ven en los consultorios.
“Los estudiantes se lo toman con mucho entusiasmo. En el servicio de salud se nota la diferencia en el manejo del trato con el paciente”.

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