Aval de la ANMAT a un tratamiento para combatir bacterias resistentes en los hospitales
Se trata de un fármaco de última generación para enfrentar infecciones graves que ya no responden a los antibióticos comunes. El avance es clave para reducir las 28 mil muertes anuales que este problema causa en las terapias intensivas de Argentina.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) autorizó una nueva combinación de fármacos diseñada para enfrentar las infecciones intrahospitalarias graves en pacientes adultos. Este avance se dirige a combatir bacterias gramnegativas que presentan resistencia a múltiples medicamentos, uno de los mayores desafíos para la medicina actual. La aprobación de esta alternativa genera una nueva esperanza en el sistema sanitario argentino, para el manejo de patógenos complejos en entornos de internación: en Argentina, provocan la muerte de más de 28 mil personas cada año.
Este fenómeno es consecuencia directa de la resistencia antimicrobiana (RAM), un problema que posee una tasa de mortalidad del 11,5% en el país. Además del impacto humano, esta crisis sanitaria conlleva costos económicos que superan los 250 millones de dólares anuales. La mayor parte de estas complicaciones se concentra en las unidades de cuidados intensivos, donde la vulnerabilidad de los pacientes es extrema y la agresividad de las bacterias es mayor.
Especialistas aportaron datos preocupantes sobre la realidad de las terapias intensivas. El 29,2% de los cuadros infecciosos en estas áreas tiene un vínculo estrecho con patógenos multirresistentes. Las estadísticas revelan que el 15,1% de los individuos internados en cuidados críticos contrae una infección causada por estos microorganismos. Así, urge contar con herramientas farmacológicas que logren vulnerar las defensas de bacterias que ya no responden a los antibióticos convencionales.
Un escudo científico frente a la evolución de las bacterias
La resistencia antimicrobiana es la capacidad de las bacterias, virus y hongos para volverse inmunes a los efectos de las medicinas. Este proceso ocurre cuando los microorganismos sufren mutaciones que los protegen de los fármacos. Si bien se trata de un proceso natural, el uso inapropiado de antibióticos aceleró esta tendencia.
La interrupción de tratamientos, las prescripciones erróneas y la falta de métodos de diagnóstico rápidos son factores que contribuyen a este panorama. Ante esta situación, la nueva combinación de aztreonam y avibactam aparece como una solución para las bacterias productoras de metalo-β-lactamasas (MBL), muy difíciles de abordar.
El nuevo desarrollo, a cargo del laboratorio Pfizer, ya se encuentra disponible para su uso exclusivo en el ámbito hospitalario. Su aplicación está indicada para pacientes con neumonía asociada a la ventilación mecánica, infecciones intraabdominales de alta complejidad y afecciones urinarias graves.

La evidencia que respalda este fármaco proviene de estudios de Fase 3, donde se demostró su eficacia y seguridad en casos con opciones terapéuticas limitadas. Los resultados de los ensayos clínicos indicaron que la molécula es capaz de cubrir una carencia crítica en el arsenal médico de los hospitales argentinos.
La doctora Wanda Cornistein, jefa de Prevención y Control de Infecciones del Hospital Universitario Austral, señaló que contar con estas estrategias es alentador para la comunidad médica. Según la especialista, esta combinación resuelve una necesidad insatisfecha, ya que hasta ahora no existían tratamientos específicos aprobados para ciertos patógenos resistentes.
Por otro lado, el doctor Fernando Pasteran, experto del Instituto Malbrán, enfatizó que la llegada de este recurso es un motivo de celebración para quienes enfrentan a diario microorganismos que antes se consideraban intratables.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica a este problema como una de las diez principales amenazas para la salud pública global. El organismo advierte que el uso excesivo de antimicrobianos es el motor principal de la aparición de patógenos resistentes. Además, la falta de acceso a condiciones adecuadas de saneamiento y las fallas en la prevención hospitalaria facilitan la propagación de estas enfermedades. Sin un enfoque multisectorial y políticas sanitarias que incluyan recursos humanos capacitados, el sistema de salud enfrentará dificultades cada vez mayores para revertir estas tendencias de mortalidad.
Adviernten que es fundamental que la sociedad comprenda que los antibióticos no son efectivos contra virus como el de la gripe. El uso irracional de estos medicamentos solo agrava la emergencia sanitaria silenciosa que atraviesa el mundo. La prevención, el diagnóstico temprano y la inversión en investigación son los pilares para asegurar que los nuevos fármacos mantengan su eficacia en el tiempo.
*Con información de Agencia Noticias Argentinas
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) autorizó una nueva combinación de fármacos diseñada para enfrentar las infecciones intrahospitalarias graves en pacientes adultos. Este avance se dirige a combatir bacterias gramnegativas que presentan resistencia a múltiples medicamentos, uno de los mayores desafíos para la medicina actual. La aprobación de esta alternativa genera una nueva esperanza en el sistema sanitario argentino, para el manejo de patógenos complejos en entornos de internación: en Argentina, provocan la muerte de más de 28 mil personas cada año.
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