Cómo hacer papas gratinadas al horno con mucho queso y una textura irresistible
Conocé el paso a paso para preparar unas papas gratinadas irresistibles, con pocos ingredientes y un resultado digno de restaurante.
Papas gratinadas. Foto ilustrativa.
Las papas gratinadas son uno de esos platos clásicos que nunca fallan. Con una textura suave por dentro, una cubierta dorada y una mezcla de crema y queso, son ideales para acompañar carnes, pollo o incluso para disfrutar como plato principal con una ensalada.
Ingredientes
- 1 kg de papas
- 300 ml de crema de leche
- 200 ml de leche
- 250 g de queso mozzarella rallado
- 80 g de queso parmesano rallado
- 2 dientes de ajo
- 30 g de manteca
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
- Perejil fresco picado (opcional)
Cómo preparar papas gratinadas
- Precalentá el horno a 190 °C.
- Pelá las papas y cortalas en rodajas finas, de unos 3 milímetros de espesor.
- Frotá una fuente para horno con los dientes de ajo y luego untala con la manteca.
- Mezclá la crema de leche con la leche. Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
- Colocá una capa de papas en la fuente, cubrí con parte de la mezcla de crema y espolvoreá mozzarella. Repetí el procedimiento hasta terminar los ingredientes.
- Finalizá con el queso parmesano para lograr una costra bien dorada.
- Cubrí la fuente con papel aluminio y horneá durante 45 minutos.
- Retirá el aluminio y cociná entre 20 y 25 minutos más, hasta que la superficie esté gratinada y las papas tiernas.
- Dejá reposar 10 minutos antes de servir para que el gratinado tome consistencia.
Consejos para que queden perfectas
- Si querés un sabor más intenso, agregá unas hojas de tomillo o romero entre las capas.
- También podés incorporar panceta dorada o cebolla caramelizada para una versión más completa.
- Elegí papas de pulpa amarilla o aptas para horno, ya que conservan mejor la textura durante la cocción.
- El reposo antes de servir ayuda a que el gratinado no se desarme al cortarlo.
El resultado es un plato cremoso, con una capa superior crocante y un interior suave que combina con casi cualquier menú.
Las papas gratinadas son uno de esos platos clásicos que nunca fallan. Con una textura suave por dentro, una cubierta dorada y una mezcla de crema y queso, son ideales para acompañar carnes, pollo o incluso para disfrutar como plato principal con una ensalada.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios