El alto costo de no tener gas en la región: una familia necesita más de $100.000 mensuales

El valor es conservador, depende de varios factores y mecanismos de calefacción. Miles de familias de Río Negro y Neuquén acuden a la leña, el gas envasado y los artefactos eléctricos para calefaccionarse y cocinar.

Pertenecer o no pertenecer nunca fue un simple detalle. Y menos ahora. Las familias que no tienen acceso al gas natural están habituadas a recibir cada invierno con la calculadora en la mano, concentrados en la estrategia para afrontar del mejor modo los costos de los combustibles alternativos.

Aun con los últimos incrementos tarifarios, el gas de red es mucho más barato que otras variantes. Esto sumado a la comodidad que significa tener todo al alcance de una perilla y una factura a fin de mes. Sin lidiar con acopios de leña, garrafas que se terminan en el peor momento y fletes a precios que vuelan.

Para un hogar barilochense, sortear el invierno con el indispensable equipamiento de una cocina, un termotanque y calefacción módica, que cubra solo los horarios más críticos del día, demanda un desembolso que no baja de los 100.000 pesos por mes.

El cálculo es conservador y depende de un abanico grandes de factores, que van desde la cantidad de convivientes, los artefactos empleados y el aislamiento de la vivienda hasta la disponibilidad de vehículo propio para trasladar la leña o los cilindros de gas.

La garrafa de gas envasado en YPF Gas en Bariloche cuesta 15.000 pesos, en los comercios de cercanía llega hasta 25.000 pesos. Foto: Chino Leiva

Cecilia Betancourt, dirigente vecinal del barrio Alun Ruca, dijo que las necesidades de calefacción y cocina “representan un gasto muy grande para las familias”, La estrechez económica en algunos casos les impide cubrir el requerimiento mínimo y se resignan a pasar frío. Arroparse bien, mantenerse en movimiento o permanecer más horas en la cama son algunas de las estrategias.

Para los chicos, concurrir a la escuela es también acceder por varias horas/día a un espacio con ambientes climatizados como los que no encuentran en sus casas. Y lo mismo pasa con los comedores. Por eso las suspensiones de clases por razones climáticas (o cualquier otra) suelen ser una mala noticia.

La leña, el gas envasado, los artefactos eléctricos, todo suma para calefaccionarse en el crudo frío de Bariloche. Foto: Chino Leiva

Opciones, calidades y precios


Una garrafa de 10 kilos comprada hoy en YPF-Gas cuesta 15.000 pesos. Es el precio más accesible, pero hay que retirarla en la planta distribuidora, ubicada en Esandi y Circunvalación, y conviene consultar antes por teléfono porque no siempre tienen stock.

El precio crece en forma progresiva a medida que se acerca a las viviendas. Las despensas de barrio, cuando tienen, cobran por las mismas garrafas entre 21.000 y 25.000 pesos. Los últimos aumentos acompañaron los aplicados al precio regulado del gas de red, al punto de que multiplicaron por cinco o por seis los valores del invierno 2023. Ningún salario creció en la misma proporción.

Algunas viviendas tienen instalación preparada para manejarse con tubos e 45 kilos de gas, que cuestan 55.000 pesos.

Otro punto a considerar para quienes se inician en el tema es cómo hacerse de un envase vacío para iniciar la rueda. Los de 10 kilos escasean y cuestan entre 35.000 y 60.000 pesos.

Pero en muchos hogares de bajos recursos el ambiente principal suele estar dominado por una salamandra, o por un tacho para calefaccionar a leña. Otros, cada vez menos, también usan ese insumo para cocinar.

Las familias sin gas por red, generalmente apelan ala garrafa solo para cocinar y la leña para calefaccionarse. Foto: Chino Leiva

La costumbre remite al Bariloche de otras épocas, cuando lo habitual era levantar leña en forma gratuita en los descampados, carrito mediante, en la previa del invierno. Pero hoy ese recurso es casi inexistente y la única salida es comprar la leña, que pasó a ser más cara y menos rendidora que el gas envasado o la electricidad.

Las variantes son muchas, según la calidad de la madera, que debe estar seca y estacionada. Por estos días los proveedores de leña “dura” de quebracho, algarrobo u otras especies traída desde el norte la cobran a razón de 35.000 pesos los 100 kilos, que muy racionados y mezclados con recortes de obras u otra leña “de la zona”, más liviana, puede durar máximo una semana.

El metro cúbico equivale a 400 kilos y cuesta 140.000 pesos, señalaron en la firma Cuchraltun. Dijeron que la demanda, a pesar de esos valores, comenzó a moverse mucho en las últimas dos semanas, debido a la nieve y el intenso frío. El comerciante consultado admitió que a la gente le cuesta, pero en esta época sacrifica otras cosas para no privarse de leña. “Es como la comida”, afirmó.

Quienes optan por leña menos sofisticada, por ejemplo los troncos de pino en cortes de un metro (que requiere fraccionamiento posterior), deben pagarlo entre 20.000 y 25.000 pesos el metro cúbico. Una camionada de seis metros, en la distribuidora Arcano, con flete incluido, costaba hasta ayer 150.000 pesos.

Otra variante muy utilizada, especialmente en las tomas que tienen conexiones irregulares y no pagan por el servicio, es valerse de la red eléctrica para abastecer calefactores, calefones, hornos y pavas aptos para esa tecnología. Quienes si tienen medidor de luz, valerse de un termotanque eléctrico y una estufa del mismo tipo -usados con máximo cuidado para evitar excesos- les generan cuentas que van de los 50 mil a los 80 mil pesos por mes. Y con tarifas en constante evolución.


“No hay bolsillo que aguante”


Betancourt dijo que en su barrio la leña de pino puesta en la puerta de una casa se cobra 30.000 el metro, y la leña dura 40.000 por los 100 kilos. Aseguró que esta última arde lento pero puesta en la salamandra “dura toda la noche”. Igual “la gente no puede calefaccionarse así, ningún bolsillo aguanta”. Lo más común es usar algún palo de leña dura en combinación con otra menos rendidora, “lo que sea, a veces ramitas verdes”.

La presidente de la junta vecinal Pilar II, Margarita Cheirasco, también señaló que “hoy en día el metro de pino cuesta 30 mil pesos” y la duración es variable, pero en una vivienda promedio “alcanza para una semana”. La garrafa en su barrio se consigue a 21.000 pesos.

Señaló que el plan Calor es una ayuda muy valorada, porque en El Pilar II “la mayoría se calefacciona con leña y gas”. El último martes recibieron la primera distribución de leña y la calificó como “muy buena”.
Recordó que hasta no hace mucho la gente recogía material combustible en los bosques y campos de los alrededores, pero “hoy ya no se puede, está todo privatizado”.

Cheirasco reconoció que para los vecinos, en estos días, la preocupación principal es cómo asegurarse el recurso mínimo para calefacción, cocina y para darse un baño con agua caliente. “Es lo de todos los inviernos, el gran tema -señaló-. Algunos se pasaron en parte a la electricidad: tienen una estufita, una pava, porque es cómodo. Pero también se puso carísimo”.


Plan Calor una ayuda que se valora


“Paliativo” es la palabra que más repiten los gestores del plan Calor municipal, que distribuye leña gratuita entre unas 4.500 hogares demandantes de ese recurso, y del plan Calor Garrafas de la provincia, orientado a la misma población, que llega a las familias con un cilindro por semana entre junio y agosto, también sin costo.

Advierten que es solo una ayuda, sobre todo en el caso del programa administrado por el municipio, porque aporta solo 2 metros cúbicos de leña por familia, uno en mayo y otro a fines de julio o comienzos de agosto, cuando la necesidad es varias veces mayor. El presupuesto asignado por el municipio al operativo leña en los barrios supera los 120 millones de pesos.

La leña del Plan Calor este año llegó en mejores condiciones y tiene mayor calidad, dicen los beneficiarios de Bariloche. Foto: Chino Leiva

En el caso del gas en garrafas, si es bien administrado y se complementa con leña, cubre las necesidades, ya que una garrafa de diez kilos en esa condición de uso puede durar entre 7 y 15 días. Este año la provincia atrasó la aplicación y recién comenzó hace unos pocos días con distribución de los cupones. Los primeros cilindros serían entregados recién el mes próximo. El año anterior habían comenzado el 20 de mayo.


Neuquén y Roca con altos precios y la opción de leña de álamo

Por Rodrigo Ramirez y Benjamín Ríos


En Neuquén la segunda quincena de mayo registró varios días bajo cero en la capital y la necesidad de calefaccionarse se choca con el acceso a la leña o el gas envasado en los hogares con menos recursos.
La inflación, como en otros aspectos de la economía doméstica, también impactó en los insumos para sostener la fuente de calor en las viviendas.

Un relevamiento realizado por Diario RÍO NEGRO comprobó importantes aumentos en los precios con relación al mismo mes en el 2023. La leña que se vende en bins, hoy cuesta entre 20.000 y 25.000 pesos cada bin. El año pasado costaba 15.000 pesos. Para una familia de dos adultos y dos niños, el insumo dura solo una semana. De esta manera el costo por mes supera los 80.000 pesos.

Los hogares que utilizan gas envasado para calefaccionarse y deben comprar garrafas por precios que van de los 13.000 a 17.000 pesos. Este método dura hasta tres días como máximo en el consumo de un hogar de acotadas dimensiones. El insumo aumentó considerablemente con relación al 2023, cuando las garrafas de 10 kilos se conseguían a 2.900 pesos. El costo mensual que se destina por familia supera ampliamente los 130.000 pesos.

La otra opción que se utiliza para lograr la calidez de los ambientes, son las lámparas eléctricas y aire acondicionados frío/calor. Las facturas de servicio eléctrico tienen valores que superan los 120.000 pesos. En mayo del 2023, las boletas abonadas por los hogares que usan este insumo promediaban los 20.000 pesos. Es sin dudas el servicio que más aumentó en un año.

Estos costos indican que por ejemplo, una casa de Neuquén que utilice dos de las opciones debe destinar al menos 200.000 pesos solo para calefacción.

En Roca el panorama es similar, las familias sin gas de red eligen mucha leña de álamo y compran garrafas para cocinar y hoy deben destinar unos 100.000 pesos mensuales en promedio.

El bin de leña de álamo, que es la más barata, cuesta 15.000 pesos, mientras que la de frutal que rinde más (según algunos vecinos) sale 25.000 pesos.

Matías vive con su familia en la zona norte de la ciudad y contó que por mes consume unos seis bins de leña de álamo para no pasar frío junto a su esposa y sus tres hijas. “Nosotros usamos leña en junio, julio y agosto pero tuvimos que comenzar antes porque cayeron heladas en mayo”, contó a este diario.

El padre de familia señaló que cuando hace mucho frío, el fuego está casi todo el día prendido y en la tarde a veces “lo apagamos como para no gastar tanto, pero aún así se gasta”.

La garrafa también la usan solo para cocinar y en su caso les dura menos de un mes. “Una garrafa nos dura 25 días, siempre estamos comprando otra antes y por lo general se me queda sin gas un domingo a la noche cuando la mayoría de los negocios están cerrados”, comentó.

El municipio de Roca entrega leña pero algunos vecinos señalaron que se trata de algunas pocas bolsas que duran una semana. Además cuenta con el Programa Municipal de Leña y Garrafa 2024 se trata de un aporte 30.000 pesos destinado a la compra de esos insumos para calefaccionarse.


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