El Gobierno anunció al nuevo titular del Servicio Meteorológico Nacional tras la segunda renuncia de Mauad

Su llegada se da luego de que el militar retirado de la Fuerza Aérea presentara otra vez su renuncia desde su primera designación en enero de 2025. El flamante director se trata de un científico con trayectoria en Estados Unidos y especializado en los fenómenos "El Niño/La Niña".

Redacción

Por Redacción

Foto: Gentileza.

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El Ministerio de Defensa anunció este miércoles que Pedro Di Nezio asumirá la conducción del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La designación se inscribe dentro del proceso de modernización científica, tecnológica y operativa que el Poder Ejecutivo aseguró que lleva adelante en la institución, en medio de una gran ola de despidos.

Di Nezio, de acuerdo a un comunicado de la cartera que conduce Carlos Presti, cuenta con una destacada trayectoria de más de dos décadas como meteorólogo y oceanógrafo físico en instituciones académicas y científicas de los Estados Unidos. 

Su especialización se centra en el modelado numérico, la predicción climática estacional y el análisis de fenómenos de alto impacto global y regional, tales como El Niño, La Niña, sequías persistentes y eventos meteorológicos extremos.

Su designación frente al SMN ya había sido anunciada en octubre de 2025, pero había quedado en el limbo en medio de los cambios en el Ministerio de Defensa.

Desde el ministerio destacaron que su incorporación representa «un salto cualitativo en las capacidades técnicas y científicas del organismo».

El texto oficial también subrayó el papel fundamental que cumple el SMN dentro del sistema de defensa nacional. “La provisión de información meteorológica precisa resulta un insumo clave para la planificación y ejecución de operaciones militares, así como para las misiones subsidiarias de las Fuerzas Armadas, que incluyen el auxilio a la comunidad ante catástrofes naturales y situaciones de emergencia”, destacó el oficialismo para justificar la designación.

Asimiso, según aclararon en el comunicado, bajo la nueva gestión el SMN buscará profundizar una agenda enfocada en la incorporación de tecnología de vanguardia y la mejora de procesos internos.

El objetivo final, según dijo el Gobierno, es desarrollar servicios de mayor precisión y utilidad no solo para el ámbito militar, sino también para sectores neurálgicos de la economía nacional, tales como la producción agropecuaria, la actividad minera, el sector energético y la navegación aérea y marítima.

Con información de Noticias Argentinas.


El ex titular del SMN renunció dos veces en un año y medio


La llegada de Di Nezio se da luego de la nueva salida de Antonio José Mauad, un veterano de la Guerra de Malvinas y militar retirado de la Fuerza Aérea. El exfuncionario había sido el elegido por el Gobierno nacional para aplicar el plan «motosierra» con el objetivo de hacer más eficiente la institución.

El paso de Mauad por el SMN estuvo marcado por la intermitencia y los cuestionamientos. Su primera designación ocurrió en enero de 2025. Sin embargo, el 12 de agosto de ese mismo año abandonó el cargo alegando «razones personales». En aquel momento, la versión oficial apuntó a una decisión de «común acuerdo» frente al desgaste, argumentando que el militar «se vio sobrepasado por un montón de cosas y sintió que no iba a ser coherente con su cargo».

Tras esa primera salida, el organismo quedó acéfalo durante casi seis meses, hasta que el excombatiente retomó la dirección en febrero de 2026.

La controversia envolvió su figura desde el primer nombramiento. Científicos, técnicos y entidades como el Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) cuestionaron duramente la decisión, denunciando que el piloto y destacado nadador carecía de la experiencia profesional requerida. Los especialistas advirtieron que la designación violaba el decreto 1432/2007, cuyo artículo cinco exige que el director posea una carrera universitaria de cinco años vinculada a las ciencias de la atmósfera, y señalaron que esto ponía en riesgo los objetivos de la Ley Nacional 10131/45.

Desde la asunción de Javier Milei, el SMN atraviesa un profundo ajuste que se tradujo en el desguace del personal y en una marcada persecución semántica. En marzo del año pasado, el organismo generó polémica al prohibirle a sus empleados utilizar términos como «cambio climático» y «calentamiento global» en cualquier nueva publicación, ordenando además la eliminación de diversos boletines y comunicados de prensa.

El impacto más severo se sintió en la reducción de la planta laboral. Entre 2023 y 2025, desvincularon a 121 empleados. A esa cifra se le sumaron otros 140 despidos concretados el pasado 16 de abril. Los afectados pertenecían a la modalidad de contratos temporarios amparados por el artículo 9, una precarización extendida en el Estado que, en el caso del SMN, alcanzaba a más de la mitad de la plantilla.

Tras esta ola de despidos, la dotación total quedó muy por debajo del número considerado óptimo (1.156 empleados), cifra que la propia cartera de Defensa había validado a principios de la gestión basándose en una auditoría de la presidencia de Mauricio Macri. Pese al brusco recorte, el oficialismo sostiene que el achicamiento es una parte necesaria de la modernización y que la operatividad no se verá afectada.

Voceros del Ministerio de Defensa explicaron a La Nación que la reciente ola de despidos corresponde apenas a la primera de tres etapas de un proyecto de modernización que fue aprobado esta misma semana, aunque admiten que aún quedan «detalles que se tienen que ajustar».

El plan oficial contempla nuevas reducciones para fines de este año: se darán de baja a 30 civiles en condiciones de jubilarse, a 15 militares que pasarán a retiro, y otras 20 personas quedarán bajo la figura de «pase a disponibilidad», un limbo administrativo que permite transferir empleados a otras dependencias. Tras este nuevo recorte operativo, la dotación de personal civil se reducirá a un piso de 590 empleados.

La transformación estructural apunta a automatizar el proceso de observación meteorológica, actualizar los sistemas que ya están mecanizados y renovar de lleno el software de análisis de datos climáticos, al cual el Gobierno califica de «obsoleto».

No obstante, el horizonte temporal de la ejecución genera dudas. Hasta el momento, el único avance concreto del proceso de modernización ha sido la caída drástica del personal, ya que las autoridades nacionales aún no han confirmado la compra de las maquinarias especializadas necesarias para la automatización. Desde Defensa reconocen que el progreso del plan está atado a variables que exceden su control, como la disponibilidad de presupuesto y los procesos políticos que puedan modificar las prioridades del Gobierno de cara a las elecciones del próximo año.

Incluso, a principios de abril, se desató una polémica con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien sacudió las redes sociales al exponer una «historia increíble» de ineficiencia tecnológica en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Según el funcionario, el organismo opera bajo un esquema que parece haberse detenido en el tiempo, priorizando procesos manuales por sobre la automatización que hoy es estándar global.Dotación: Unas 1.000 personas en total.

  • Especialistas: Solo 20 meteorólogos.
  • Infraestructura: Aproximadamente 100 estaciones meteorológicas, muchas con más de 50 años de antigüedad.

Por su parte, trabajadores del SMN agrupados en ATE aseguraron en un comunicado que hay 148 meteorólogos y 472 observadores meteorológicos (que realizan una carrera terciaria). 

Lo que más resalta en el relato es el método de recolección de datos. En plena era de satélites y Big Data, el SMN todavía dependería de operadores que anotan mediciones en planillas de papel. Luego, esa información se vuelca en un sistema operativo DOS (tecnología de los años 80) para ser enviada a los meteorólogos.

Sturzenegger plantea que este modelo no solo es obsoleto, sino extremadamente costoso. «Los sueldos de esas 7 personas [por estación] permiten pagar una estación moderna (la mejor disponible a nivel mundial) que transmite esos datos en tiempo real y sin necesidad de personal alguno».

Por su parte, desde el sindicato respondieron que las estaciones automáticas no reemplazan a los trabajadores, sino que los complementan. Asimismo, agregaron que estos sistemas requieren instalación, mantenimiento, calibración y control permanente: sin esos procesos, los datos pueden ser erróneos y afectar los pronósticos.

“Incluso con equipamiento altamente técnico, las observaciones humanas aportan información relevante sobre el cielo, las nubes y el tipo, tamaño y cantidad de precipitación”, recalcaron sobre una explicación de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

El ministro sostiene que el organismo podría funcionar con mayor precisión y un presupuesto significativamente menor, operando con unas 150 personas en lugar de las 1.000 actuales, si se aplicara una modernización drástica.

La crítica no se queda solo en lo presupuestario. El ministro vincula la falta de modernización con una mayor vulnerabilidad ante desastres climáticos, citando tragedias pasadas en La Plata o Bahía Blanca. Para el gobierno actual, la desidia de gestiones anteriores en el área de Defensa dejó a la población desguarnecida en términos de alertas tempranas. Así, los puntos clave de la propuesta de modernización son:

  • Automatización: reemplazar instrumentos de hace medio siglo por sensores digitales de transmisión en tiempo real.
  • Reducción de personal: reconvertir la estructura para pasar de un modelo de «recolectores manuales» a uno de análisis técnico.
  • Eficiencia fiscal: el ahorro generado por la reducción de salarios destinados a tareas mecánicas podría financiar la renovación total de la red de estaciones.

“La desidia en este tema no solo es un tema presupuestario, nos dejó más desguarnecidos en términos de anticipos meteorológicos. Basta mencionar La Plata o Bahía Blanca para entender que no se trata de un tema menor”, argumentó Sturzenegger.

Carla Gulizia, presidenta del Centro Argentino de Meteorólogos, habló con Chequeado tras los dichos del ministro y afirmó que la eficiencia del sistema de alerta temprana con Bahía Blanca “fue superior al 80%”.

Para ejemplificar, indicó que el SMN había emitido su primera alerta varios días antes de la catástrofe, que incluso fue elevándose con el correr de los días hasta llegar a rojo momentos previos. “El SAT fue lo que justamente hizo que la tragedia no tuviera pérdidas de vida mayores, al haber suspendido actividades en el peor horario del evento justamente por el alerta”, sentenció.

“Hay países con sistemas de alerta temprana altamente desarrollados y aún así no han podido evitar desastres. Como, por ejemplo, Estados Unidos”, acotó la especialista, que después sostuvo que el desfinanciamiento del organismo es «un tiro en el pie» y concluyó: “Un buen pronóstico sirve para ahorrar dinero”.


El Ministerio de Defensa anunció este miércoles que Pedro Di Nezio asumirá la conducción del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La designación se inscribe dentro del proceso de modernización científica, tecnológica y operativa que el Poder Ejecutivo aseguró que lleva adelante en la institución, en medio de una gran ola de despidos.

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