Las misteriosas luces sobre el cerro Catedral tienen explicación: qué son realmente
No se trata de ovnis. El efecto cada vez más frecuente por el aumento de satélites, explicó un astrónomo de Bariloche.
En las últimas horas, numerosas publicaciones dieron cuenta de unas luces «extrañas» en el cielo sobre el cerro Catedral que realizan movimientos constantes hacia arriba y hacia abajo. Las mismas luces se observaron en el cerro Energizante, muy próximo a Sierra Colorada en la Línea Sur.
«Esas luces no tienen nada de extraño«, resumió Daniel Chiesa, integrante de la Asociación de Aficionados a la Astronomía y responsable del observatorio Astroturismo en Ñirihuau Arriba.
¿Cuál es la explicación entonces? «Veo noches despejadas y claras y, esas luces que describe la gente, en especial hacia el oeste, sudoeste o sur, se trata de satélites. Muchos aparecen y desaparecen constantemente por efecto de la luz solar y la sombra de la tierra», clarificó Chiesa.
Cada vez, hay más satélites, de modo que este fenómeno se verá «con mayor frecuencia y facilidad». «Además, los patrones de movimiento que se ven en las imágenes filmadas coinciden con el movimiento de estos dispositivos. Los trazos son rectos, pero a veces, al observar a simple vista lo interpretamos como movimientos curvos o circulares«, especificó.
Actualmente, indicó, hay alrededor de 15.000 satélites orbitando la Tierra, de los cuales aproximadamente 12.000 se encuentran activos y en funcionamiento. El 65% corresponde a Starlink.
En tanto, el 90% de los satélites se concentra en la llamada Órbita Terrestre Baja, situada entre los 160 y 2.000 kilómetros de altura. Las órbitas más lejanas albergan satélites de navegación y satélites meteorológicos o de televisión.
Chiesa acotó que hay «más de 25.000 objetos de escombros y fragmentos de gran tamaño que giran sin control alrededor del planeta» y por momentos, hay entre 500 y 1.000 satélites por encima del horizonte desde cualquier punto de la Tierra.
«El mejor momento para observar más satélites ocurre durante el crepúsculo astronómico, esto es una a dos horas después de ponerse el sol o antes del amanecer. Igualmente ya entrada la noche se siguen viendo satélites, los MEO (Medium Earth Orbit) u Órbita Terrestre Media. Se da una combinación de diferentes satélites a diferentes alturas», indicó.
Chiesa se refirió también al «efecto de compresión visual»: «Al mirar de lado, tu campo de visión abarca una porción de órbita mucho más grande en pocos grados de cielo. Esto hace que parezca que hay una ‘concentración’ de satélites en el horizonte, cuando en realidad están distribuidos de manera uniforme, pero la perspectiva los amontona visualmente«.
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