Tras las huellas del huillín: el trabajo de guardaparques y biólogos en Los Alerces

Guardaparques y biólogos del Parque Nacional Los Alerces siguen las huellas del huillín, una especie en peligro de extinción que volvió a ser registrada en la zona después de más de cuatro décadas. El monitoreo busca confirmar su recolonización y conocer las condiciones que favorecen su regreso.

Por Redacción

La búsqueda del huillín. Foto: Archivo

Guardaparques y biólogos del Parque Nacional Los Alerces siguen las huellas de una especie que durante décadas estuvo ausente de la zona. Se trata del huillín (Lontra provocax), también conocido como nutria de río o lobito patagónico, un mamífero nativo considerado en peligro de extinción. Los últimos registros confirmados en el área se remontaban a 1980.

El rastro del huillín que vuelve a aparecer en Los Alerces


Desde 2019 comenzaron a producirse algunos avistamientos esporádicos, pero en los últimos años la sucesión de observaciones y rastros permitió confirmar una presencia más continua en distintas cuencas. Para los equipos de conservación, estos indicios abren la posibilidad de que esté en marcha un proceso de recolonización.

Según detalló Clarín, el desafío ahora es seguir el rastro. Guardaparques y personal técnico realizan patrullajes y monitoreos para determinar en qué sectores se encuentra la especie, registrar nuevos indicios y conocer qué condiciones ambientales pueden estar favoreciendo su regreso. Huellas, heces, restos de alimentos y otras señales permiten reconstruir sus movimientos y aportar información sobre su distribución.

En esta tarea también resulta clave el aporte de habitantes de la zona y de quienes navegan habitualmente ríos y lagos del área protegida. Sus observaciones ayudan a los guardaparques a identificar sitios donde concentrar las recorridas y ampliar el seguimiento.

El monitoreo se complementa con trabajos de conservación en otros ambientes de la región, como el Área Natural Protegida Río Limay, donde guardas ambientales y personal del Parque Nacional Nahuel Huapi realizan relevamientos periódicos. Allí, el río funciona como un corredor natural que conecta ambientes y puede facilitar el desplazamiento de los individuos.

El huillín es, además, un indicador de la salud de los ecosistemas acuáticos. Por eso, seguir sus rastros también significa vigilar el estado de ríos, lagos y costas. El objetivo de los equipos es reunir cada vez más información para comprender su reaparición y fortalecer la protección de su hábitat.

Con información de Clarín


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