Técnicos del Cenpat se sumaron a necropsia de ballena
SAN ANTONIO OESTE (ASA).- El ejemplar de ballena ´sei´ que falleció el domingo en el muelle local se convertiría en un valiosísimo aporte para la comunidad científica debido a que, según los registros, es el segundo de su especie que quedó varado en suelo patagónico. El primer caso se dio en Chubut en 1974 y su esqueleto se encuentra en exhibición en la sede del ´Centro Nacional Patagónico´ (Cenpat).
«Los registros que poseo acerca de estos varamientos están frescos en mi memoria debido a que participé de un estudio que meses atrás realizó un organismo dependiente de Nación, y salvo la citada ballena en el Cenpat sólo existen cuatro varamientos más en el país de esta variedad, que se registraron en la Provincia de Buenos Aires» explicó Néstor García, un biólogo del Cenpat. El profesional llegó ayer a la localidad junto a la bióloga Florencia Grandi, para sumarse al equipo de técnicos del «Instituto de Biología Marina y Pesquera ´Almirante Storni´», quienes encabezados por su director, Raúl González, habían iniciado la necropsia del cetáceo.
«Con las muestras que pudimos recoger se dio por finalizado el procedimiento, y ahora los restos del animal serán sepultados para que la naturaleza se encargue del proceso, y luego sus huesos puedan ser desenterrados a fin de que la comunidad decida qué hacer con ellos, que a futuro podrán ser exhibidos en algún sitio de la localidad» explicó García.
Ayer los técnicos abrieron el cuerpo de la ´sei´ y extrajeron su contenido estomacal, que junto al aparato reproductor, una gran cantidad de muestras ´histológicas´ o de tejidos y de virus que estaban enquistados en su piel formarán parte del caudal que partirá hacia Chubut para convertirse en material de estudio. «Los virus ´pox´ que pertenecen a una familia que ataca a los mamíferos marinos provocando manchas, cicatrices o ´depresiones´ en su cuerpo serán enviados a uno de los cinco laboratorios que existen en el mundo para estudiarlos» dijo García.
Para graficar la importancia que tuvo la necropsia de esta ballena el profesional explicó que «cuando buscábamos datos en la región acerca de la ´sei´ sólo podíamos remitirnos a aquel cetáceo varado en el 74´, y en esa información basábamos nuestro acercamiento real a las particularidades de la especie, por eso las muestras recabadas aquí serán vitales para futuras investigaciones».