Tiene 22 años, es ingeniero y representó a Río Negro en el premio al Joven Empresario Argentino 2026
Valentín Franco creó junto a su amigo Bautista Daskus, Sinapxis, una aplicación que busca entrenar la memoria y el razonamiento. A los 15 años también hizo una cuenta de divulgación científica que hoy supera los 6 millones de seguidores en Instagram.
Valentín Franco es de Ingeniero Jacobacci y con su proyecto Sinapxis fue elegido como el Emprendedor Argentino 2026.
Emprender, para Valentín Franco y Bautista Daskus, comenzó con una pregunta sencilla: ¿cómo hacer para que el celular no sea solamente una herramienta para distraerse? La respuesta fue Sinapxis, una aplicación que propone utilizar algunos minutos al día para entrenar el cerebro mediante juegos de memoria y razonamiento.
Valentín Franco tiene 22 años, nació en Ingeniero Jacobacci y hace un mes se recibió de Ingeniero en Computación en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). En 2025 fue elegido Joven Emprendedor Rionegrino y hace unos días representó a la provincia en el premio al Joven Empresario Argentino 2026, que tuvo sede en Mendoza, donde obtuvo el Reconocimiento al Espíritu Emprendedor.
Pero su recorrido en el mundo digital comenzó mucho antes de Sinapxis.

Sinapxis: una aplicación para entrenar el cerebro
La idea surgió cuando Valentín y Bautista cursaban cuarto año de Ingeniería en Computación y tuvieron que desarrollar un emprendimiento para la materia Economía y Emprendedorismo.

“Salimos a buscar problemas. Y nos dimos cuenta de uno que teníamos en la mano: el celular”, contó Valentín.
A partir de allí se preguntaron cómo podían conseguir que, aunque fuera durante tres minutos al día, el teléfono sirviera para algo más que distraerse.
Para Valentín, existe un costo asociado al uso permanente del teléfono que va más allá del tiempo que se pierde.
“Hoy creemos que el costo visible es perder tiempo, pero hay uno invisible: deteriorar nuestra capacidad de atención. A la larga eso perjudica”, planteó.
Sinapxis busca convertir el entrenamiento mental en un hábito. Actualmente ofrece juegos de memoria y razonamiento, aunque sus creadores planean incorporar nuevas herramientas y, a futuro, contenidos destinados también a enseñar.
Es una aplicación pensada para distintas edades. “No queríamos dejar a ninguna edad afuera”, explicó Franco. El público al que inicialmente apuntan es el de 25 a 40 años, aunque la aplicación adapta su funcionamiento según la edad del usuario. Para las personas mayores, los ejercicios avanzan a un ritmo más lento, mientras que para los chicos pueden hacerlo más rápido.
Para Valentín, detrás del proyecto existe una motivación concreta: “¿Lo que me motiva? Un mundo en el que todos podamos pensar con más claridad”.
De Instagram a una cuenta de ciencia con más de 6 millones de seguidores
Antes de estudiar Ingeniería y desarrollar una aplicación, Valentín ya había encontrado en las redes sociales una forma de compartir aquello que despertaba su curiosidad.
En 2019, cuando tenía 15 años, creó La Ciencia Dice, una cuenta de divulgación científica en Instagram que actualmente cuenta con más de 6 millones de seguidores.

“En el colegio tuve buenos profes que me motivaban, y yo era muy curioso. Siempre que aprendía algo quería compartirlo: sentía la emoción de que alguien más tenía que saber eso”, recordó.
Los comienzos, sin embargo, fueron difíciles. “Al principio fue difícil, el algoritmo no recomendaba como ahora, así que tuve que salir a seguir seguidores de cuentas de ciencia. Me veía muy poca gente y casi la abandono, entre la vergüenza y que no crecía”, contó.
Todo cambió cuando una de sus publicaciones se volvió viral. “Un día se me viralizó una publicación y la cuenta empezó a crecer a mil seguidores por día”, relató.
Esa experiencia también terminó influyendo en su posterior decisión de emprender.
Un año para desarrollar Sinapxis
El desarrollo de la aplicación demandó aproximadamente un año. La primera etapa estuvo vinculada con Usina Ideas, la incubadora de empresas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP.
“Fueron tres meses hasta diciembre, con el pitch final frente a inversores, y ahí ganamos el premio de la incubadora”, explicó.

Después comenzaron a buscar aceleración para conseguir recursos y crecer más rápido. Incluso tuvieron una entrevista con 500 LatAm, una de las aceleradoras de la región, donde les señalaron que necesitaban demostrar tracción de usuarios pagos.
A partir de ese momento, los dos decidieron concentrarse en terminar sus estudios y desarrollar la aplicación.
Hasta el momento, Valentín y Bautista financiaron el proyecto con recursos propios.
La inversión incluyó el tiempo destinado al desarrollo, suscripciones de herramientas de inteligencia artificial y otros gastos vinculados al emprendimiento. También participaron de Emprelatam, una aceleradora paga cuyo costo fue de unos 600 dólares.
“Nos sirvió muchísimo: es aprender a emprender, te abre la cabeza a ese mundo y ahí aprendés a definir bien el problema que resolvés”, destacó.
Cómo utilizan la inteligencia artificial
La inteligencia artificial tuvo un papel importante durante el desarrollo de Sinapxis, principalmente para escribir y trabajar sobre el código que permite que funcione la aplicación.
“Si hubiéramos escrito cada línea a mano, dos personas hubieran tardado tres o cuatro años”, explicó Valentín.
También utilizaron estas herramientas para realizar investigaciones de mercado. “Hay que tener cuidado porque a veces alucina, pero si la usás con atención es una herramienta muy buena”, sostuvo.
Entre las herramientas que utilizan mencionó Claude, de Anthropic, y ChatGPT, de OpenAI. Según explicó, suelen combinar ambas porque consideran que tienen capacidades que se complementan.
Cómo llegó a representar a Río Negro
El camino hacia el premio nacional comenzó durante su participación en Usina Ideas, donde aprendió sobre presentaciones, networking y la forma de comunicar un emprendimiento.
En ese momento recibió un mensaje de Maxi Mena de la Cámara de Comercio de Ingeniero Jacobacci, quien le envió el formulario para participar del premio al Joven Emprendedor Rionegrino.
“Lo completamos. Nos seleccionaron, vinimos acá y nos enteramos de que ganamos”, contó.
El reconocimiento es individual, por lo que el premio fue recibido por Valentín, aunque Sinapxis es un proyecto desarrollado junto a Bautista Daskus.
“El mundo es mucho más entretenido de lo que nos lo cuentan”
Para Franco, tanto La Ciencia Dice como Sinapxis nacen de una misma motivación: la curiosidad y las ganas de compartir lo aprendido.
“Ingeniería la elegí a último momento, casi de casualidad, y ahí descubrí que me encantaba la matemática”, contó.
Y explicó qué une sus dos proyectos: “Sinapxis viene del mismo lugar que La Ciencia Dice. Desde chico, cada vez que aprendía algo nuevo sentía una emoción que necesitaba compartir, y siempre me pareció que el mundo es mucho más entretenido de lo que nos lo cuentan”.
“Mi propósito es contagiar esa emoción de aprender. Con La Ciencia Dice lo hago contando lo que la ciencia dice de lo que nos rodea, de manera entretenida”, concluyó.
Emprender, para Valentín Franco y Bautista Daskus, comenzó con una pregunta sencilla: ¿cómo hacer para que el celular no sea solamente una herramienta para distraerse? La respuesta fue Sinapxis, una aplicación que propone utilizar algunos minutos al día para entrenar el cerebro mediante juegos de memoria y razonamiento.
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