Cinco plantas aromáticas que dan flores enormes y coloridas: el secreto para tener un jardín espectacular

Algunas plantas aromáticas no solo aportan perfume y sabor a las comidas: también tienen flores sorprendentes. Conocé cinco especies que podés cultivar en jardines, patios y macetas para sumar color durante la primavera.

Redacción

Por Redacción

Las plantas aromáticas pueden convertirse en las grandes protagonistas del jardín durante la primavera. Aunque generalmente se las elige por su perfume o por los sabores que aportan a las comidas, existen especies que sorprenden con flores de colores intensos, formas originales y una belleza que compite con las plantas ornamentales tradicionales.

Según explicó Mariela de Diego en Meteored Argentina, hay cinco especies que combinan atractivo ornamental, aromas particulares y usos culinarios. Algunas se adaptan a macetas pequeñas, mientras que otras necesitan más espacio para desarrollar sus hojas y flores. Además, varias resultan atractivas para las abejas y otros insectos polinizadores.

1. Cúrcuma: una planta tropical con flores sorprendentes


La cúrcuma (Curcuma longa) es conocida por su rizoma amarillo, utilizado como especia en numerosas recetas. Sin embargo, cuando se cultiva como planta ornamental puede convertirse en una verdadera sorpresa.

Sus hojas son grandes, verdes y exuberantes, mientras que sus inflorescencias presentan brácteas blancas, rosadas o verdosas, que parecen pétalos. Las verdaderas flores son pequeñas y aparecen protegidas entre esas estructuras.

Cómo cuidarla:

  • Luz: necesita buena luminosidad, preferentemente sin sol intenso durante las horas más calurosas.
  • Riego: mantener el sustrato ligeramente húmedo, sin encharcar.
  • Suelo: fértil, suelto y con buen drenaje.
  • Temperatura: prefiere ambientes cálidos y necesita protección contra las heladas.

En regiones frías, como algunos sectores de Río Negro y Neuquén, conviene cultivarla en maceta para resguardar el rizoma durante el invierno.

2. Borraja: pequeñas flores azules con forma de estrella


La borraja (Borago officinalis) es una planta que llama la atención por sus delicadas flores azules, con cinco pétalos que forman una estrella.

Puede alcanzar aproximadamente 70 centímetros de altura y tiene hojas y tallos cubiertos por pequeños pelos.

Además de su belleza, sus flores atraen abejas y otros polinizadores, por lo que resulta interesante para incorporar a una huerta.

Sus flores también pueden utilizarse como decoración comestible, siempre que se trate de ejemplares correctamente identificados y cultivados sin productos no aptos para consumo.

Cómo cuidarla:

  • Luz: pleno sol.
  • Riego: moderado, especialmente durante el crecimiento.
  • Suelo: bien drenado.
  • Cultivo: se reproduce fácilmente mediante semillas.

Es una especie anual que puede volver a aparecer en el jardín gracias a la resiembra natural.

3. Agastache: espigas violetas y hojas con aroma a anís


La Agastache foeniculum, conocida como flor de anís, es una de las opciones más originales para quienes buscan plantas aromáticas diferentes.

Sus tallos pueden alcanzar alrededor de 1,5 metros de altura y terminan en largas espigas cubiertas de pequeñas flores azuladas o violáceas.

Una de sus características más interesantes está en las hojas, que desprenden un aroma similar al anís cuando se las frota suavemente.

Además de su uso ornamental, las hojas pueden aprovecharse para preparar infusiones.

Cómo cuidarla:

  • Luz: pleno sol.
  • Riego: moderado; tolera períodos secos una vez establecida.
  • Suelo: fértil y con buen drenaje.
  • Ubicación: ideal para canteros amplios y jardines con flores.

Sus espigas florales también atraen insectos polinizadores.

4. Capuchina: una cascada de flores amarillas, naranjas y rojas


La capuchina o taco de reina (Tropaeolum majus) es una de las plantas más vistosas y versátiles para decorar patios, balcones y jardines.

Puede crecer como rastrera o trepadora y produce flores grandes en tonos amarillos, anaranjados y rojizos.

Cuando se cultiva en macetas colgantes o jardineras, sus tallos pueden caer por los bordes y formar una verdadera cascada de flores.

Además, tanto las hojas como las flores son comestibles y tienen un sabor ligeramente picante, parecido al del berro.

Cómo cuidarla:

  • Luz: sol o semisombra luminosa.
  • Riego: regular, evitando el exceso de agua.
  • Suelo: liviano y bien drenado.
  • Siembra: en primavera, una vez que haya pasado el riesgo de heladas.

Un dato importante: el exceso de fertilizantes ricos en nitrógeno puede favorecer las hojas y reducir la cantidad de flores.

5. Tulbagia: flores violetas y un sorprendente aroma a ajo


La tulbagia (Tulbaghia violacea), también conocida como ajo de jardín, es una planta perenne que combina una apariencia delicada con una característica muy particular.

Sus hojas son largas, finas y verdes, mientras que sus flores aparecen agrupadas en pequeños ramilletes de color rosado o violáceo.

Lo más curioso es que sus hojas desprenden un aroma similar al ajo cuando se las frota o corta.

Por su crecimiento compacto, es ideal para borduras, canteros y macetas.

Cómo cuidarla:

  • Luz: pleno sol.
  • Riego: moderado; soporta períodos de sequía una vez establecida.
  • Suelo: necesita buen drenaje.
  • Floración: principalmente durante los meses cálidos.

También tolera condiciones de viento, aunque en zonas de heladas intensas conviene protegerla.

Cómo combinar estas cinco plantas aromáticas para tener un jardín lleno de flores


La clave para conseguir un jardín atractivo es combinar especies de diferentes alturas, colores y necesidades de cultivo.

La cúrcuma puede aportar un aspecto tropical en sectores protegidos; la borraja y la agastache suman flores azules y violetas; la capuchina permite cubrir bordes o jardineras con colores intensos; y la tulbagia funciona muy bien para delimitar canteros.

Para jardines de Río Negro y Neuquén, donde las heladas y el viento pueden condicionar el crecimiento, es importante elegir ubicaciones protegidas y adaptar el riego a cada especie.

No todas necesitan la misma cantidad de agua: mientras la cúrcuma requiere mayor humedad, la tulbagia y la agastache toleran mejor los períodos secos cuando ya están establecidas.

Con una buena elección de especies, incluso un patio pequeño puede transformarse en un espacio lleno de flores, aromas y color durante la primavera y el verano.


Las plantas aromáticas pueden convertirse en las grandes protagonistas del jardín durante la primavera. Aunque generalmente se las elige por su perfume o por los sabores que aportan a las comidas, existen especies que sorprenden con flores de colores intensos, formas originales y una belleza que compite con las plantas ornamentales tradicionales.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios