“Tintas y balas”

Por Redacción

A propósito de las “balas de tinta” que la prensa dispara contra su gobierno y por las que la presidenta se quejó, hay que observar que las que verdaderamente la dañan son las acusaciones graves que los “medios creíbles” –los no oficialistas– transmiten y que el gobierno no puede ni siquiera comentar sin quedar seriamente manchado o sospechado. Bala de tinta es la falta de coherencia entre lo que la presidenta dice y lo que hace. En tiempos de Menem apoyó con entusiasmo la privatización y extranjerización de YPF; más tarde fue una gesta su nacionalización y ahora, como consecuencia de la falta de inversiones de su gobierno, es patriótico darle el petróleo a la desprestigiada empresa norteamericana Chevron. Bala de tinta fue decir que quiere diversidad de voces, asegurándose al mismo tiempo que tanto el micrófono como la mayoría de los medios queden en sus manos. La daña el hecho de que se crea en condiciones de calificar o descalificar de manera inapelable a cualquier persona, país o situación; que insista en que nunca se estuvo mejor que ahora, confundiendo nuestra situación con la suya y que tanto ella como la “Armada Brancaleone” que la secunda carezcan de la honestidad y credibilidad esperables en los dirigentes. Estas y otras balas de tinta dejan manchas indelebles porque son irrefutables. ¿Es un desvarío imaginar una Argentina con gobernantes intachables? Humberto Guglielmin DNI 10.401.180 – Bahía Blanca

Humberto Guglielmin DNI 10.401.180 Bahía Blanca