Tres asesinatos en instancia de definición
Hoy en Cipolletti habrá alegatos por los crímenes de Alejandro Verdugo en el Anai Mapu y de Darío Parra en las 1.200. El jueves, el fallo por el homicidio del comisario Fleher.
CIPOLLETTI
Habrá intensa actividad judicial esta semana en Cipolletti porque terminarán de juzgar tres casos de homicidio: el de Alejandro Verdugo en el barrio Anai Mapu, el del placero Darío Parra, en las 1.200 Viviendas, y el crimen del comisario retirado de Cinco Saltos, Carlos Fleher. Hoy, en la Cámara Segunda, realizarán dos audiencias de alegatos y el jueves dictarán una sentencia.
A las 11 de hoy las partes expondrán sus conclusiones en el juicio por el homicidio de Alejandro Verdugo, que ocurrió en la noche del 29 de febrero de 2012. Ese día, la víctima, aparentemente, quiso arreglar «unos problemas» que mantenía con el grupo que integraba el acusado Marcos Porfiri y les efectuó algunos disparos. En esas circunstancias los jóvenes lo agredieron, le quitaron el arma y Porfiri presuntamente le efectuó el disparo mortal. Este crimen se produjo en el contexto de un enfrentamiento entre bandas que dividió a muchos jóvenes del barrio Anai Mapu.
También hoy pero a las 16 habrá audiencia de alegatos por el homicidio del placero Darío Parra, quien fue asesinado en una esquina de las 1.200 Viviendas con un cuchillo y un tenedor. El imputado, Adrián Alarcón, está preso y procesado por el delito de «homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas». Según la acusación, Alarcón estuvo acompañado por un chico de 15 años y por otro hombre que manejaba una moto, que nunca fue identificado. El crimen ocurrió en la madrugada del 19 de febrero de este año en la calle Esquiú y Aníbal Troilo. La víctima tenía 20 años.
El jueves a las 19, también en la Cámara Segunda, darán a conocer la sentencia por el asesinato del comisario Fleher, que ocurrió en septiembre de 2013 en Cinco Saltos. En la última audiencia el fiscal Alejandro Silva pidió 20 años de prisión para Romina Tapia y Rosa Retamal, las dos acusadas. Consideró que se trató de un homicidio «burdo, brutal y sanguinario» y en su alegato quitó los agravantes del «vínculo» y la figura de «criminis causa». Uno de los defensores solicitó la absolución por el «beneficio de la duda» y el otro planteó dos opciones: «exceso en la legítima defensa» o un crimen con «atenuantes».
Durante el juicio, Tapia dijo que era la pareja de Fleher y después lo negó y explicó que sólo iba a dormir porque no tenía donde estar. La procesada reconoció que lo mató a puñaladas, aunque sostuvo que fue en medio de un ataque sexual. El comisario tenía 24 heridas cortantes y golpes que le produjeron con un martillo.