Turquía y EE. UU. chocan por Kobane

Por Redacción

ANKARA.- El peligroso avance del Estado Islámico (EI) sobre la sitiada Kobane, una ciudad siria de mayoría kurda – adosada a la frontera turca, ha evidenciado la divergencia de estrategias que Ankara y Washington tienen sobre Siria. Con la ciudad al borde de la debacle y las calles de Turquía ardiendo por la furia kurda, ambos países se acusan mutuamente de cometer los errores que han llevado a este estadio. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, descompuso a los turcos en su país. “Imponer un área de exclusión aérea o un área de seguridad dentro de Siria no está siendo discutido por la OTAN”, afirmó. El dirigente de la institución, a la que Turquía pertenece aportando el segundo mayor ejército, dinamitó así la largamente solicitada por Turquía ‘área tapón’, la cual quiere establecer en la franja norte de Siria, y que le permitiría realojar miles de refugiados y presionar a Damasco. Para mayor desazón turca, la organización atlántica sólo reconfirma la poca inclinación estadounidense para cooperar en el proyecto turco. Si bien el secretario de Estado John Kerry había manifestado el miércoles su intención de estudiar la opción, el Pentágono dejó entrever lo “costoso” y “controvertido” de la medida. Sólo Francia se ha mostrado receptiva hacia esta propuesta, la cual vincula a la salvación de la asediada Kobane. El presidente turco Recep Tayyip Erdogan, para el que derrocar el Gobierno de Bashar Asad es máxima prioridad, ha insistido esta semana en tirar adelante un programa de entrenamiento para rebeldes sirios y operaciones sobre el terreno porque “no bastarán bombardeos aéreos contra los terroristas”. Occidente prefiere aguardar a que una hornada de ‘rebeldes moderados’ ofrezca garantías para vencer al régimen de Bashar Asad. “EE. UU. ya ha dejado claro que su prioridad es (a diferencia de para Turquía) el EI, no Al Assad”, subrayó Mutlu Çiviroglu, investigador en asuntos kurdos basado en EE. UU.