Un celular; la clave para dar con el empleado judicial secuestrado

Antonio Colicheo está detenido por la desaparición de Javier Videla y el femicidio de Claudia Casmuz, ocurridos en Roca. En caso de ser hallado culpable, podría ser condenado a perpetua.

Horas después de la desaparición de Videla allanaron la casa del acusado. Encontraron rastros de sangre que ya fueron enviadas para su cotejo. (foto: Juan Thomes)

Horas después de la desaparición de Videla allanaron la casa del acusado. Encontraron rastros de sangre que ya fueron enviadas para su cotejo. (foto: Juan Thomes)

Antonio Colicheo, el único detenido por la desaparición de Javier Videla, no dio ninguna pista firme sobre el paradero del trabajador de 43 años. Es más, desde que está detenido dio versiones distintas sobre lo que ocurrió esa noche del 3 de marzo, lo que generó más confusión y angustia en la afligida familia del trabajador judicial. Ahora, el teléfono celular del acusado está siendo sometido a distintas pericias y ahí podría estar la clave para saber cuál fue el recorrido que realizó el violento sujeto, quien además está imputado en el femicidio de Claudia Casmuz, ocurrido días antes.

Marcial Peralta es el abogado querellante de la familia de Javier, y desde hace varios días que sigue de cerca todas las diligencias que ordena el fiscal Luciano Garrido. "Estamos esperando que el lunes lleguen las pericias al teléfono de Colicheo, nos puede brindar información importante porque nos va a permitir conocer las celdas por donde se ubico el teléfono esa noche que desapareció Javier", dijo el abogado.

Según fuentes cercanas a la investigación, también se está realizando un seguimiento de las cámaras de seguridad aunque sobre ese punto, Paralta evitó brindar información ya que todo es materia de investigación en el proceso.

Para el abogado querellante, ahora es importante avanzar en temas más técnicos y científicos como los rastros de sangre hallados en el Chevrolet Agile que le secuestraron al imputado y también en prendas de vestir y unas zapatillas. Todas estas pruebas fueron enviadas al Laboratorio Regional de Genética Forense, en Bariloche, y se estima que recién en un mes y medio, se completen los estudios.

"Javier es una persona muy querida en Roca. La angustia de su familia es inmensa y por eso vamos a continuar con la búsqueda", dijo el abogado.

Las mentiras de Colicheo

Para varios de los investigadores que siguen el caso, Colicheo es un mitómano, una persona que tiende a fabular para transformar la realidad. Y es por eso que las versiones que fue dando a lo largo de la causa resultaron, con el paso de los días, "verdades que sólo él pudo inventar".

"La mayoría de las cosas que nos fue diciendo las fue inventando. Tiene conocimiento de los hechos y por eso puede armar sus versiones pero todos los datos que aportó a la investigación no tuvieron ningún resultado positivo", dijo una fuente policial consultada por este medio.

Y en esa misma línea también se expidió el abogado querellante. "Miente de manera compulsiva. Es un psicópata porque no le importa en lo mas mínimo la vida del otro. No le importa nada. Cuando lo detuvieron en el puesto estaba durmiendo a 200 metros del lugar donde había un cuerpo enterrado", dijo.

Desaparición y femicidio

Antonio Colicheo está detenido en el marco de dos causas que se encuentran en plana etapa de investigación. Una de ellas es la desaparición de Videla. El fiscal Luciano Garrido le imputó el delito de "homicidio en grado de tentativa agravado por el uso de arma de fuego, tenencia ilegal de arma de fuego de guerra y privación ilegítima de la libertad agravada”. Para el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) no hay dudas que esa noche, el sujeto ingresó a la casa y disparó contra la pareja del empleado judicial. Luego se llevó a Javier Videla a bordo de un vehículo.

Hace unos días también lo acusaron del femicidio de Claudia Casmuz. El mismo fiscal explicó en la audiencia de formulación de cargos que Colicheo se aprovechó de la situación de calle y de los problemas psicológicos que presentaba la mujer para trasladarla a un puesto ubicado a 75 kilómetros al norte de Roca. Si bien todavía no se estableció de manera fehaciente el día del crimen (podría haber ocurrido entre el 18 de febrero y el 3 de marzo), el sujeto no sólo la golpeó brutalmente hasta desfigurarla sino que luego le disparó con una pistola 9 milímetros a la cabeza. En caso de ser hallado culpable, podría ser condenado a cadena perpetua.

Actualmente, se encuentra detenido en la Comisaría Tercera de Roca.


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