Un duende revoloteaba en la tarde de la ciudad de Neuquén 11-4-03
Poemas, canciones y anécdotas en el adiós a Marcelo Berbel
NEUQUEN (AN).- «No tenemos previsto nada, pero si alguien quiere decir algo, puede hacerlo», dijo Marité Berbel cuando el ferétro de su padre quedó listo para ser enterrado. «Nosotros nos sentimos orgullosos de él», añadió y dejó abierto lo que sería un momento de sentidos recuerdos, expresados en relatos, poesía y reflexiones. El sol iluminaba especialmente el escenario, en el marco del verde del césped, las plantas y las flores del parque Jardín del Recuerdo. Abrazado a Marité y a Rosa, Roque Martínez rompió el silencio para decir que «hay hombres que como Marcelo, saben pintar en la mente de la gente con unos pocos versos, paisajes tremendamente bellos». Destacó la personalidad del padre, el poeta y el folclorista que se despedía y destacó que hasta en Japón se escucha su música. «Anda un duende revoloteando por los cielos de Neuquén; se va camino a la gloria, ése es Marcelo Berbel», improvisó el cantor cordobés. Martínez, junto a José Larralde -otro amigo del poeta fallecido-, protagonizó años atrás un recordado recital junto a Berbel, en el teatro Español. Ayer llegó especialmente a la ciudad para despedirlo. Charly Ghiglione tomó la palabra para resaltar brevemente la figura de Berbel y le dio paso a una mujer que recitó un poema suyo dedicado al poeta. «Viejo lobo pícaro, de poesía sutil y generosa», reflexionó Sami Amado, un vecino de la ciudad, para dibujar con sentidas palabras un perfil del poeta y recordarlo como creador de versos. «Marcelo Berbel no se muere, porque se ganó la inmortalidad con sus letras», cerró su discurso provocando el aplauso espontáneo de la gente. Los chicos de la academia de danza Huerque Ñuque Mapu fueron dejando claveles rojos sobre el féretro; otros depositaron claveles color crema y así le fueron poniendo broche a un acto que terminó con los presentes compartiendo condolencias con los deudos. «A través del canto, la poesía, la prosa, don Marcelo Berbel nos dejó todo su recuerdo, que estará siempre vivió en el recuerdo y los sentimiento de los neuquino», dijo el vicegobernador Jorge Sapag. Calificó como un «filósofo de la vida» al poeta muerto y destacó su capacidad para transformar en versos una visión de su pueblo y de su gente. «Siempre fue tan cordillerano, tan patagónico, tan neuquino, que seguirá en corazón de la gente. Porque llevaba su ser neuquino en el corazón, en la fibra y en el pensamiento», añadió Sapag. Para el concejal Néstor Burgos, la ida de Berbel «es una pérdida irreparable, porque perdemos a un hombre como muy pocos conocía hasta el último yuyo de la provincia». Lo comparó, por su inserción en el corazón de la gente, con el doctor Gregorio Alvarez y destacó que con su poesía, «trascendió mucho más allá de Neuquén y del país, haciendo conocer la Patagonia».
Poemas, canciones y anécdotas en el adiós a Marcelo Berbel