Un gran recibimiento tuvieron las chicas del hóckey

Fueron las más buscadas por los aficionados y periodistas de toda la delegación que arribó de Sydney.

Por Redacción

En medio de una singular expectativa, retornó ayer a Argentina el último contingente con los deportistas que participaron en los Juegos Olímpicos de Sydney y que dejó un saldo de cuatro medallas, dos de plata y dos de bronce, aunque fueron recibidos como campeones.Y tal como se esperaba, la llegada del seleccionado femenino de hockey sobre césped, acaparó toda la atención.

Alrededor de un millar de personas, entre familiares, allegados y periodistas, se concentraron en el aeropuerto de Ezeiza para recibir a los deportistas.

La mayoría eran chicas, muy jóvenes, enfundadas en sus uniformes de colegios privados o con las camisetas de sus clubes de hóckey, que vivaban por sus ídolas, las «leonas», tanto como suspiraban por los jugadores de vóley.

Todos los integrantes de la delegación aparecieron en el hall central de la estación aérea con los uniformes oficiales y fueron recibidos por la Ministro de Desarrollo Social, Graciela Fernández Meijide, en representación del gobierno nacional.

Muchos de los protagonistas destacaron, en su contacto con la prensa, no sólo la alegría y el orgullo por los logros obtenidos, sino también la necesidad de aumentar el apoyo al deporte para, en sus casos, mantener el éxito, y en general, superar una actuación que tuvo muchas decepciones.

La goleadora del seleccionado argentino de hóckey sobre césped, Vanina Oneto, aseguró ayer que la reacción del equipo en el tramo decisivo de los Juegos Olímpicos Sydney 2000, que permitió llegar a obtener la medalla de plata, «se originó en una reunión entre todas, en la que decidimos que había que levantar, que nadie es invencible y que no podíamos entrar mal a la ronda final pensando que habíamos perdido con España».

«Mientras yo no convertía, pero las chicas venían haciendo goles, no me afectó no marcar, pero me puse muy mal cuando no tuvimos gol contra España. Por eso, los cuatro que hice contra Nueva Zelanda fueron muy especiales para mí y con cada gol se renovaba más mi emoción, no lo podía creer y me venían más y más lágrimas», comentó la destacada jugadora argentina.

Oneto, quien insistió en que se casará en diciembre pero seguirá jugando hóckey, se mostró ansiosa por salir de la terminal «para ver quiénes están afuera esperando» y agradeció el apoyo recibido de parte de todos los argentinos. «Es más no esperábamos este recibimiento», apuntó.

Esperan que las medallas sirvan

BUENOS AIRES (DyN).- Serena Amato, medalla de bronce en las pruebas de la Clase Europa de yáchting, hizo votos ayer a poco de llegar de regreso de Australia para que las tres preseas que logró su deporte en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 «sirvan para que nuestra disciplina sea más valorada y toda la población argentina sepa lo que es navegar, que no es viajar tomando sol».

«Esperemos que de ahora en más, ya que al yáchting le fue tan bien en Sydney, seamos más apoyados y tengamos un mismo lugar para los entrenamientos, porque hasta ahora todos practicamos separados, distribuídos en diferentes clubes», añadió.

Por su parte, Javier Conte, quien obtuvo medalla de bronce en dupla con Juan de La Fuente en la Clase 470 de yáchting, quitó el rótulo de «sorpresa» al logro del binomio, pues contó que nuestra expectativa «era poder estar del octavo para adelante».

Conte no fue demasiado optimista en cuanto a su continuidad en el deporte de élite al advertir que «ahora pensamos en unos meses de descanso y después deberemos volver a plantear todo».


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