Un mes de ayuno sagrado
El Ramadán, uno de los cinco pilares del Islam, comenzó el sábado en la mayoría de los países del Golfo, Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Bahréin y Emiratos Arabes Unidos, Libia, Yemen, Afganistán, Somalia, así como para los sunitas libaneses. Pero en el país con más musulmanes en el mundo, Indonesia, el mes de ayuno se iniciará este domingo. Lo mismo ocurre en Egipto, Siria, Malasia, Túnez, Argelia y Turquía.
El comienzo del noveno mes del calendario lunar islámico es fijado por la observación de la fase creciente lunar o mediante cálculos astronómicos.
Las autoridades religiosas iraníes decidieron utilizar por primera vez este año un avión para observar la aparición de la fase creciente de la luna.
Durante el Ramadán, desde el amanecer hasta la puesta del sol los musulmanes deben abstenerse de comer, beber, fumar o mantener relaciones sexuales.
En Irak, los grupos yihadistas aprovechan el mes del Ramadán para intensificar sus ataques, y varios atentados han ocurrido en esta fecha en los últimos años.
Los países del Golfo también corren el riesgo de ser blanco de yihadistas, sobre todo tras las amenazas proferidas por Ayman al-Zawahiri, brazo derecho del jefe de Al Qaeda Osama ben Laden. En la víspera del quinto aniversario de los atentados del 11 de setiembre del 2001 en Estados Unidos, Zawahiri designó al Golfo, así como a Israel, como blancos potenciales de su red terrorista.
En un mensaje dirigido a los musulmanes con motivo del Ramadán, el rey saudí Abdalá ben Abdel Aziz y el príncipe heredero Sultán ben Abdel Aziz subrayaron que «la nación islámica sufre por algunos de sus hijos que no han comprendido las bases del Islam que recomiendan amor, piedad y tolerancia». «Espero que este Ramadán sea el último con problemas», dijo Mohamad Akram, un ingeniero electrónico en Kabul. «Hemos sufrido y creo que ya basta. Que Dios nos ayude a salir de esto», añadió. (AFP)