Un país católico pero bajo mudanzas recibe a Francisco

Fue cuna de la Teología de la Liberación, cuya gravitación pierde vigor. Con 123 millones de católicos, el 64% de sus habitantes, Brasil es la porción del planeta más poblada por esta religión. Geografía católica siempre bajo reto de mudanzas que apuntan al protagonismo intenso de la gente en la liturgia, el país al que llega este fin de semana el papa Francisco para participar de la Jornada Mundial de la Juventud tiene actualmente en el Movimiento de Renovación Carismática una de las expresiones más vitales, que la Iglesia tardó en reconocer como auténtica. Genuinamente populares, los carismáticos fundan su accionar en una liturgia alegre, dominada por la música, misas de sanación y emociones a flor de piel que hoy convive con la tradición de las célebres comunidades de base. Pese a esta renovación, el predominio católico está amenazado, por un lado, por el explosivo crecimiento de los grupos evangélicos, que ya llegan al 20% de los creyentes. Y por una rica tradición de creencias africanas y tribales que resiste el paso de los siglos.

Por Redacción

La religión en Brasil