Un proyecto de agua para el desarrollo del sur de Río Negro

Federico Horne*

* Ingeniero, Área Recursos Hidráulicos ITAMA, UNComa.

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Investigadores de la Universidad del Comahue proponen derivar el cauce desde el embalse Arroyito hasta San Antonio con un canal que distribuya agua para riego.


Muy oportuno y atinado me resultó el artículo de este periódico del 20 marzo 2021 El desafío de transformar la Región Sur realzando la labor del Ente para el Desarrollo de la Región Sur. Al respecto podrían contribuir a ese desafío proyectos formulados en el pasado y re-analizados por la Universidad Nacional del Comahue.

Entre los variados proyectos hidráulicos formulados resalta el que propone derivar agua al sur de la Provincia de Rio Negro desde la salida del embalse Arroyito hasta S.A.O. con un canal que distribuya el agua para riego, incluso genere energía y opcionalmente sea navegable desde cerca de Roca hasta el océano. Esta porción del caudal (quizá 25% del total) se deriva luego de haber generado energía en todas las hidroeléctricas a lo largo del Limay.

Este proyecto agregaría a la provincia un “tercer valle” (a los del Colorado y Negro) y vastas áreas regadas, modificando sustancialmente el mapa y la fertilidad provincial, emplazado en la zona más desertificada de la Provincia. Mencionado desde 1898 y con aportes en 1979, 1984, 1986 y 1990 por diversos estudios a cargo de organismos nacionales y provinciales. La ley 3078/96 de Río Negro aprueba (encomienda al Poder Ejecutivo) su estudio y de resultar positivo la implementación, lo cual no se ha realizado aun. Estos aportes hechos han formulado algunas variantes del mismo proyecto.

El proyecto original incluye el llenado de bajos naturales creando varios espejos de agua, en disposición de rosario, siguiendo lo que pudo haber sido el cauce (muy) antiguo del rio Negro. Sin embargo, y dada la magnitud del caudal de agua que se evaporaría de los embalses, se descarta esta alternativa y se propende a reemplazarla por una canalización de distribución del agua. Los embalses en zonas áridas son de cuidado, por ejemplo entre Chocón, Mari Menuco y Barriales se evaporan 40 m3/s, caudal medio que usado racionalmente podrían regar 40.000 ha. (Superficie Alto Valle).

El proyecto permitiría incorporar miles de hectáreas para el uso agrícola.

El mapa indica la traza posible del canal distribuidor y navegable donde las áreas rayadas indican suelos aptos para riego. Agua, energía eólica y vías de comunicación configuran factores que sustentarían la base para el desarrollo del sur rionegrino. Un corredor ferroviario a lo largo de pueblos y comunidades que entrega insumos y se lleva productos como aves, porcinos, miel, aromáticas naturales, manufacturas, etc. es factible si se cuenta con servicios básicos, agua principalmente.

Varios anteproyectos han sido formulados para derivar y distribuir parte del agua del rio Negro, generando oasis en el desierto. Hay suelos aptos para riego? sí hay. Alcanza el agua de la cuenca?, sí alcanza. Adicionalmente se cuenta con un potencial para energía eólica extraordinario, que se conjuga adecuadamente con el desarrollo agrícola sustentable.

Estudios del cambio climático en la cuenca indican que para mantener el mismo nivel de producción de energía hidroeléctrica se necesita aumentar la capacidad de embalse de agua para atenuar menores caudales y sequias más severas. La pregunta que cabe es: necesitamos sostener nuestra producción energética?, o preferimos relegar una parte de ella para desarrollar en el territorio desierto zonas de riego, con colonizaciones de poblaciones nuevas, nuevos cultivos, agroindustrias e infraestructura ? Esto es posible si operamos nuestros embalses con ese objetivo. En el 2023 vencen las concesiones de las centrales hidroeléctricas hechas en el gobierno de Menem, quizá es oportuno repensar el uso del agua y como satisfacer las demandas. Centralmente, en un Plan de Aprovechamiento Hidráulico de la cuenca del río Negro, que contemple los aspectos económicos, sociales, ambientales y de soberanía, con proyecciones para el mediano y largo plazo.

Adicionalmente, en toda planificación se explicitan las razones por las cuales se seleccionan algunos proyectos y desechan otros. Esto abona a evitar presiones oportunistas y perjuicios al fisco. La disponibilidad de agua, suelo y clima patagónico es altamente apetecida por países ricos que carecen de ellos y nos ofrecen inversiones en emprendimientos agrícolas a su conveniencia, estas quizá alejadas de nuestros planes y prioridades.

El sur de rio Negro puede ser visualizado como el espacio que atesora copiosas posibilidades de desarrollo de todos los sectores, pudiendo sustentar holgadamente un plan de gobierno. Aunque el desarrollo siempre es costoso, nos eleva a un nivel con más opciones, en las cuales la calidad de vida y del ambiente puede ser significativamente mejor.

* Ingeniero, Área Recursos Hidráulicos ITAMA, UNComa.


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