Un triunfo muy valioso
Tuvo que trabajar a destajo Boca para derrotar a un dignísimo Temperley, que mereció algo más.
DyN
El Burrito pateó el penal con justeza y lo gritó con el alma. Después, tras la expulsión de Orión, dejó la cancha con mucho fastidio.
Apretaron los dientes, corrieron como posesos y se quedaron con una victoria que se valorará más en el futuro. Los jugadores de Boca cerraron una buena noche en la cancha de Temperley, donde vencieron al local por 2-0, con 10 jugadores y mucho esfuerzo. El Burrito Martínez, de penal, y Agustín Calleri, con una bella definición, dejaron a su equipo en lo más alto de la tabla. Si bien se fue al descanso en ventaja, el primer tiempo para Boca fue incómodo. Tuvo que luchar en cada sector del campo frente a un equipo con ímpetu, parado con un clásico 4-4-2 y dispuesto a no ser un actor de reparto. Sin Fernando Gago en cancha, el equipo del Vasco Arruabarrena no tuvo un conductor nato. Esa tarea se la dividieron por momentos Lodeiro y Pablo Pérez, pero el mejor fue el chico Andrés Cubas -el hombre de la cancha-, un pulpo en la marca y con justeza para la distribución. En Temperley, el zapalino Fabián Sambueza y Fernando Brandán hicieron daño por las bandas, pero las primeras chances de peligro fueron de Boca: a los 6’, Meli disparó a quemarropa y un defensor sacó la pelota en la línea; a los 23’ Crivelli reaccionó ante un tiro de Pérez y a los 25’ Meli se filtró, lo bajaron en el área y el Burrito Martínez trocó penal por gol. El dueño de casa no se bajoneó, y 2’ más tarde contestó Sambueza con una gran jugada, cedió para Brandán y el mano a mano lo ganó Orión. Un Orión que también le ganó el duelo a Dinenno en el final de la etapa, pero increíblemente agredió al delantero con un cabezazo y vio la roja. El segundo tiempo fue muy diferente, sobre todo por la irresponsabilidad de Orión. Temperley lo fue a buscar con vergüenza, músculo y juego. Tuvo varias situaciones y mereció la igualdad. Calleri contó con la primera chance del ST, pero después el local tuvo las suyas con Esparza -en dos oportunidades-, Vilchez -también en dos- y varias pelotas paradas. El Gasolero encerró a Boca en su área y el golpe de gracia lo dio Calleri, con una bella vaselina. Así se terminó la noche.
BOCA VS TEMPERLEY