“Una actitud lamentable”
Escribo la siguiente carta convencida de que algunas situaciones deben ser conocidas públicamente. Tal vez a otras personas les pueda servir como prevención. El 8 del corriente nos dirigimos con mi hija Amparo, de 3 años, a un centro radiológico de la ciudad de Neuquén. Llegamos allí por recomendación de la odontopediatra Silvia Galletti. Amparo debía realizarse algunas radiografías previas al comienzo de su tratamiento de aparatología bucal, necesaria por cuestiones fisiológicas derivadas de su síndrome de Down. Quiero remarcar que por opinión de todos los profesionales involucrados en la atención de Amparo (fonoaudióloga, pediatra, estimuladora temprana, odontopediatra) es de suma importancia que este tratamiento comience cuanto antes, en pos de una buena calidad de vida. Pero el señor que nos recibió en el centro de Neuquén parece opinar diferente. Este señor me llamó al momento de nuestro turno para decirme que “esta nena” no estaba en condiciones de “entender órdenes” y que él se negaba a hacerle el estudio, por supuesto, llenando su discurso discriminatorio con palabras como “estos nenes son divinos”, “después ya entienden y se quedan solitos”, “acá después nos quieren mucho” y toda una sarta de palabras sin sentido. En este punto quisiera remarcar algo: esta opinión fue emitida bajo el más perverso prejuicio, porque el único fundamento para sacar sus conclusiones fue observar los rasgos típicos –y que, lamentablemente, estigmatizan– de mi hermosa niña Amparo. El señor nunca se molestó en intentar hacer las radiografías para saber si en realidad Amparo podía, o no, entender que debía quedarse sentada en una banqueta por el lapso de cinco minutos. Jamás se dio la oportunidad de conocerla, porque ni siquiera respondió al saludo sonriente que Amparo le ofreció. Una actitud lamentable pero que no me sorprende. Día a día, en este camino que la vida me lleva a recorrer con Amparito, me doy cuenta de que la inclusión sólo es un discurso moderno. Marcela Alicia Cuello DNI 21.361.530 Neuquén N. de la R.: este diario se reserva el nombre del centro radiológico y del profesional que atendió a la firmante, los cuales se encuentran a disposición de las autoridades que los requieran.
Hemos leído por este medio la explicación dada por el presidente de la Fundación Banco Provincia, Pablo Bongiovani, sobre el aumento del 10% en las entradas de los espectáculos que se desarrollan en el Cine Teatro Español. Dicha explicación no debería satisfacernos, no resiste lógica alguna. He comprado entradas para numerosos shows tanto en Neuquén como en Buenos Aires y La Plata y el recargo existe cuando uno paga con tarjeta de crédito, pero si la entrada se compra en la boletería el precio no sufre ningún incremento. Está muy bueno que el público pueda pagar con tarjeta, lo que no está bueno es el recargo a la compra al contado. Lindo negocio tiene la empresa que “administra” las entradas del Cine Teatro Español. Marta Valenzuela DNI 10.617.136 Neuquén