Una fiscal pone en jaque la reforma de Maduro
La fiscal general de Venezuela cuestionó ayer una decisión del Tribunal Supremo de Justicia sobre la reforma de la constitución, con lo que profundizó su distanciamiento del gobierno que ya la identifica como una disidente que podría poner en riesgo el futuro del proceso revolucionario.
Luisa Ortega Díaz volvió a enfrentarse al máximo tribunal al objetar la sentencia difundida, que determinó que no hace falta convocar a un referendo consultivo para llamar a una Asamblea Constituyente, tal como sostienen el presidente Nicolás Maduro.
“Esta sentencia es un retroceso en materia de derechos humanos”, dijo Ortega Díaz luego de introducir en la Sala Constitucional del Tribunal Supremo una solicitud de aclaratoria del dictamen y que se determine si se puede convocar una modificación del texto constitucional sin la aprobación de la población.
La fiscal sostuvo que con el proceso constituyente se pretende “vulnerar” la progresividad de los derechos humanos al reducir a la “mínima expresión” la participación popular.