“Una vida de pérdidas”
Desde que nacemos venimos perdiendo “algo”: nuestra conexión simbiótica con mamá, nuestra infancia, inocencia, la pubertad, adolescencia; perdemos amigos, familiares, trabajo, funciones, condiciones sociales, etc. Por supuesto que a veces ganamos en otras cosas, pero las pérdidas consecutivas nos van condicionando a una manera de funcionar que nos deja un poco desvalidos si no sabemos llevar estas etapas que son siempre connotadas con dolores diversos. Las heridas pueden cerrarse, pero algunas marcas quedan. En todos nuestros dolores llega el tiempo del “duelo”, aquel que nos guía por el buen o el mal camino, sino logra resolverse. El duelo es un pasaje necesario, imprescindible, protector frente a un dolor insostenible. Sin el duelo, el dolor golpea de lleno y nos ataca indefensos hacia lo somático, provocando en ciertos casos enfermedades orgánicas y psíquicas bastante severas. Si se trata de la pérdida de un ser querido, las almas nunca se reemplazan, pero en algunos casos, nuevas personas pueden ocupar espacios vacíos y crear felicidad. Vivir el duelo en toda su dimensión nos prepara para una salida hacia otras formas de ver y pensar nuestras formas de funcionar. En estado de duelo ya no somos nosotros, en fin, nos encontramos desamparados, en una incomprensión total. ¿Por qué a mí? ¿Por qué yo? ¿Por qué a él? Es cierto que el tiempo es un aliado fundamental y que nos va a acompañar a lo largo de nuestro calvario doloroso. No traten de huir con los pensamientos, se trata de “metabolizar” y afrontar la situación para poder domesticarla, una especie de vivencia extraña donde se van acomodando poco a poco nuestras ideas para volver a un estado que en algunos casos, ya no será nunca como antes. Al final del camino les espera seguramente una nueva forma de ver las cosas y otras formas de felicidad. Aférrense a la vida tratando los lados positivos, amen sin discreción, ayuden a los que puedan, miren para ver, aprovechen los momentos de hoy, mismo pensando en un futuro. Mañana será otro día. Osvaldo Corsino, DNI 7.688.604 Neuquén
Osvaldo Corsino DNI 7.688.604 Neuquén