Ventaja y algunas advertencias en la elección
La ciudad llevó por primera vez una mujer a la gobernación, pero aquí Arabela Carreras obtuvo una diferencia menor que en el resto de la provincia. La derrota del FpV rompió pronósticos.
Las mesas de escrutinio más rápido que anticiparon en el atardecer del domingo cómo habían votado los barilochenses terminaron por confirmar el predominio de Juntos Somos Río Negro, aunque con una diferencia bastante menor que en la provincia.
La candidata a gobernadora del oficialismo Arabela Carreras sacó provecho de la localía y logró que Bariloche contribuyera a la ola verde, que ratificó el proyecto y la estrategia electoral ideada por Alberto Weretilneck.
El revés del Frente para la Victoria y su candidato a gobernador, Martín Soria, rompió varios pronósticos. Si bien el panorama provincial no lo favorecía, desde el peronismo confiaban en encuestas (algunas con varios días de antigüedad, riesgo grande) que los ubicaba arriba en Bariloche.
Carreras ganó en el ámbito local por 12 puntos 46,7% a 36,7%, mientras que en todo Río Negro se impuso por 17 puntos.
Ese apoyo con reservas de los barilochenses registró algunos barrios con alta paridad y otros en la zona oeste, que le dieron la espalda y prefirieron a Soria. Las mayores diferencias en favor de Juntos se vieron en el centro y algunas escuelas del Alto (ver aparte).
Entre las primeras interpretaciones del día después se destacaron los lamentos y los pases de factura en la oposición. Mientras que los ganadores desbordaron satisfacción por el objetivo logrado y confianza en los cruces por venir.
Hubo declaraciones con falta de reconocimiento de lo que ocurrió y que dicen mucho de los motivos por los que se perdió
Daniel Natapof, concejal y candidato a intendente del FpV
El resultado del domingo fue un atisbo de lo que puede ocurrir en el cruce electoral por el municipio, para el que faltan algo menos de cinco meses.
Lo que está en juego, entre otras cosas, es el futuro del intendente Gustavo Gennuso, cuya candidatura no está asegurada de ningún modo. El FpV tampoco tiene un panorama claro y el único precandidato confeso es Daniel Natapof.
Derecho a Viedma
- 7
- diputados colocó Bariloche en la Legislatura provincial, tanto por el circuito como por la representación poblacional.
El presidente del Concejo Municipal, Diego Benítez (Juntos), reconoció que habían iniciado la campaña “desde abajo” pero en los últimos días tuvo buenas sensaciones al “hablar con la gente”. Dijo que se percibía “un clima distinto, por ejemplo, al de las PASO de 2017” para diputados nacionales, cuando Juntos perdió por lejos y terminó por bajar a sus candidatos.
Benítez leyó que “la condición de mujer de Arabela fue importante”. Llamo luego a sofrenar los entusiasmos, respecto de la elección municipal. “La gente se maneja con total autonomía y vota distinto en cada caso. El mismo que puede ignorar al peronismo en la provincia le da su apoyo en lo local y viceversa, nada está asegurado”, afirmó.
Señaló que esa conducta electoral “se ve un poco en todos lados, pero es un rasgo muy marcado en Bariloche y que dificulta las interpretaciones desde afuera”.
Otro concejal oficialista, Gerardo Ávila, también dijo que al repartir boletas en la calle en los días previos encontró “buena predisposición de la mayoría de la gente, y escasos rechazos”, y evaluó que ese termómetro no suele fallar. “Veníamos prudentes, pero se ganó bien, mejor de lo que esperábamos”, sostuvo.
El peronismo, en eclosión
Para el peronismo la conmoción fue grande y los cruces posteriores dificultan la reconstrucción. La senadora Silvina García Larraburu, que no participó de la campaña, salió el mismo domingo por la noche a pedir renuncias en el partido y dijo que la derrota se debió a un proyecto “sectario, autoritario y carente de contenido”.
El actual concejal Ramón Chiocconi, quien encabezó la lista sábana y estará desde diciembre en la Legislatura, dijo que tenían expectativas mayores, pero “el 35% no es poco” y les genera “la enorme responsabilidad de seguir representando” a esos votantes. Sostuvo que las críticas son para escuchar si llegan “con las mejores intenciones” pero deben hacerse en el ámbito partidario.
Para Natapof, también concejal y precandidato a intendente, esa puerta de la que habló Chiocconi no es fácil de franquear.
“Hubo declaraciones con falta de reconocimiento de lo que ocurrió y que dicen mucho de los motivos por los que se perdió -le dijo Natapof a este diario-. Faltó sintonía con el electorado, un vínculo y una proximidad mayor”. En un comunicado previo había cuestionado las actitudes de “arrogancia” y la “estrategia perdedora”.
Al igual que Benítez, opinó que “la gente vota según su parecer en cada caso y no se ajusta a las fronteras que marcan los políticos”.
Dijo que en la previa varios de los que militaron en la campaña del FpV habían percibido “distintas señales” sobre el resultado adverso pero no encontraban “un espacio para plantearlo”.
“No había ámbito formal y ahora tampoco -agregó-. La discusión es necesaria para revitalizar el peronismo y el Frente para la Victoria. En lo municipal el mejor camino para ganar en septiembre sería llamar a internas abiertas”.
Las cifras finales de la elección del domingo permiten explorar las preferencias del votante local y también definen las coordenadas políticas que todos los partidos deberán tener en cuenta para el diseño de sus proyectos municipales.
Juntos logró en la media de toda la ciudad un 46,7%, pero en varias escuelas superó la barrera del 50%. En 2015 Weretilneck había conseguido en Bariloche un 54,4%.
Miguel Pichetto, como candidato a gobernador del FpV, había alcanzado aquella vez el 31,5%. Y Magdalena Odarda (por el Frente Progresista) reunió el 11,8%. Este año Martín Soria en sociedad con Odarda sumaron apenas el 34,7%.
De un repaso sobre los resultados barrio por barrio surge que Juntos logró sus mejores números en el centro: 55% en la escuela 16 y 52% en la 266, ubicada en la Costanera.
Para Cambiemos la mejor elección estuvo en las mesas de Universidad Fasta (Barrio Belgrano), donde alcanzó el 14,7%.
Soria ganó sólo en cuatro escuelas (sobre un total de 42), todas de la zona oeste: en la 324 de Villa Los Coihues, en la 44 de Puerto Moreno, la 48 de Península San Pedro y la Secundaria 123.