El verano bajo control en Las Grutas: cómo trabajan los guardavidas entre mareas y playas llenas

La alta afluencia turística y las características de la costa marcan el ritmo del trabajo de los guardavidas en Las Grutas durante la temporada estival.

El verano en Las Grutas desde la orilla. Foto: Luciano Cutrera.

La temporada de verano avanza en Las Grutas con playas colmadas y un movimiento constante en las bajadas, un escenario que vuelve más exigente el trabajo del cuerpo de guardavidas. Así lo señaló Mauro Scalesa, jefe del servicio de la Municipalidad de San Antonio Oeste, al remarcar que se trata de uno de los períodos de mayor demanda del año. «Como todos los eneros, viene bastante movida, con mucho trabajo», afirmó.

Según contó Scalesa, la mayoría de las intervenciones están vinculadas a niños y adolescentes, y a situaciones que se dan en el uso cotidiano de la playa. «Generalmente son accidentes de chicos, y después hay cuestiones que tienen que ver con convivir y estar en la playa entre personas«, indicó.

Las mareas y la geografía de la costa condicionan la organización del operativo en playa. Foto: Luciano Cutrera.

Scalesa detalló que en esta temporada los guardavidas también deben intervenir en situaciones vinculadas a la convivencia. «Hemos tenido conflictos entre turistas por los espacios o por la música, y también algunas peleas entre vendedores o entre vendedores y turistas», explicó, y aclaró que el rol del guardavidas es actuar de manera preventiva para evitar que los problemas escalen.


Playas distintas, riesgos distintos


El jefe del servicio remarcó que el operativo cubre un territorio amplio y diverso. «Tenemos muchos puestos de trabajo en diferentes lugares: las playas de San Antonio, Piedras Coloradas y todas las de Las Grutas. Las características de las playas son diferentes y los problemas también», sostuvo.

Sobre Punta Perdices, advirtió que es uno de los sectores que requiere mayor atención: «Cuando baja el mar se forma una zona peligrosa, como un río salado, y ahí los guardavidas tienen que estar muy atentos».

Punta Perdiz, área natural protegida con normas específicas. Foto: archivo.

Scalesa aseguró que la gran mayoría de los accidentes están relacionados con la geografía del lugar. «El 90% de los accidentes que tenemos son por la geografía: playas rocosas, resbaladizas, y la dificultad para caminar con tanta gente», explicó.

También mencionó que hay lesiones asociadas a juegos bruscos o prácticas deportivas, y señaló como zonas de mayor intervención a Terraza del Mar, Los Acantilados, La Rinconada y Bajada Cero.


Mareas y un turista más informado


El trabajo del cuerpo de guardavidas está fuertemente condicionado por las mareas. «Trabajamos con la marea, y lo bueno que tenemos es que siempre hay una playa donde se puede estar«, señaló Scalesa, y agregó que cuando un sector colapsa, la gente puede optar por otra bajada.

En días de buen clima, la afluencia de público incrementa el trabajo en playa. Foto: Luciano Cutrera.

En ese sentido, destacó un cambio en el comportamiento del visitante: «Antes el turista bajaba sin información; hoy hay cartelería, tablas de mareas y códigos QR con mapas y las características de cada bajada».


Accesibilidad y uso responsable de la playa


En materia de accesibilidad, la tercera bajada de Las Grutas es la que cuenta con rampa y sillas anfibias para personas con movilidad reducida. A eso se suman tres sillas anfibias en playas de San Antonio Oeste y una en Punta Perdiz, lo que permite ampliar el acceso al mar en distintos puntos de la costa.

La Tercera Bajada es el acceso habilitado con rampa y sillas anfibias en Las Grutas. Foto: Luciano Cutrera.

El jefe de guardavidas explicó que, Punta Perdiz, además, «tiene un régimen especial por tratarse de un área natural protegida. Allí no se permite la música, el uso de drones, los deportes grupales ni el estacionamiento libre«. Cuenta con sectores específicos para dejar los vehículos y no está permitido permanecer en la playa después de las 21.

En paralelo al trabajo del cuerpo de guardavidas, Scalesa explicó que también, «intervienen los guardias ambientales, que colaboran con el cuidado del lugar y el cumplimiento de las normas». Este año, además, el sector fue equipado con un DEA (desfibrilador externo automático), un elemento clave para emergencias cardíacas.


Un operativo amplio este verano

El operativo de seguridad incluye 15 casillas fijas y puestos móviles entre bajadas. «Tenemos un total de 65 guardavidas que cubren todas las playas de Las Grutas, Piedras Coloradas, las playas de San Antonio, el Puerto y tres colonias de vacaciones», indicó Scalesa.

Guardavidas en servicio durante la temporada alta. Foto: Luciano Cutrera.

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