Violento tiroteo tras verse rodeados por la policía

Dos jóvenes fueron descubiertos durante un asalto en Bariloche.

Por Redacción

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Un peligroso y madrugador dúo de asaltantes mantuvo en vilo a los vecinos de la calle Onelli ayer por la mañana, cuando decidieron batirse a tiros con la policía al advertir que los uniformados habían rodeado la panadería que estaban asaltando.

Antes de entregarse, uno de los asaltantes resultó herido en una mano y una pierna por las postas de goma y las balas policiales, pero su vida no corrió peligro en ningún momento. El otro es un menor de 17 años que resultó ileso.

El episodio comenzó a desarrollarse poco antes de las 8 de ayer en la panadería «Santa Teresita», ubicada en Onelli 1.187, cuando ingresaron dos asaltantes que trataban de ocultar sus rostros, armados con un revólver y un largo y filoso cuchillo de cocina. Los malvivientes amenazaron y golpearon con saña al propietario del comercio, Armando García, quien se hallaba acompañado por su esposa, su hija, y el empleado que elabora las piezas de pastelería, y corrieron la cortina del frente del local para no ser vistos desde la calle Ese movimiento, sin embargo, fue el que alertó a una persona que pasaba y que comunicó sus sospechas a la policía, y en pocos minutos el comercio fue rodeado por los uniformados, cuando los ladrones ya se habían apoderado de la billetera del comerciante, que contenía 1.000 pesos, y estaban por escaparse.

En algún momento se especuló con que los ladrones habían tomado a los damnificados como rehenes y se movilizó el grupo Bora (Brigada de operaciones, rescate y antidisturbios), pero aunque utilizaron a una mujer como escudo la figura fue descartada por las autoridades, porque no existió convenio, pacto o condición o cuartel, ni la policía negoció con los delincuentes Los asaltantes trataron de fugarse por el frente y luego por los fondos del local, cubriendo su retirada a tiros, y la policía le cerró todos los caminos y respondió a las agresiones disparando con sus armas. Cuando decidieron rendirse, el delincuente identificado como Daniel Villalobo, de 22 años, había recibido varias postas de goma en su brazo izquierdo, y un disparo que le atravesó el muslo de la pierna derecha. En el pequeño jardín aledaño al local quedaron tendidos el herido y el menor, y a su lado arrojaron el enorme cuchillo, el revólver calibre 32 que habían utilizado y la billetera de García, con su contenido intacto El juez Gregor Joos se presentó en el lugar casi de in

mediato, y supervisó la detención de los delincuentes y el levantamiento de pruebas que darán pie al proceso.

Daniel Villalobo es un peligroso delincuente que el 7 de octubre de 1999 resultó condenado a siete años de prisión por dos asaltos con armas consecutivos que había cometido el 19 de julio del mismo año. En esa ocasión también se resistió y trató de disparar varias veces contra el policía que lo detuvo, pero el agente interpuso su mano para frenar el recorrido del martillo del revólver.

Villalobo recibió el beneficio de la semilibertad cuando apenas había cumplido la mitad de su condena, pero pocas semanas después, el 26 de marzo de este año, fue detenido nuevamente como sospechoso de haber cometido otro robo con armas. Sin embargo, el juez de instrucción no pudo sostener el cargo contra el sospechoso por falta de pruebas, y hace menos de un mes dispuso que lo liberaran por falta de mérito.

El menor detenido es el mismo que el 26 de agosto asaltó la farmacia «Austral», ubicada en Nueve de Julio al 1.000, y al escapar con la billetera del propietario y 200 pesos baleó involuntariamente en una pierna a su cómplice, una menor de 16 años a la abandonó desvanecida cuando no pudo seguir su ritmo de carrera. En esa ocasión el menor fue seguido de cerca por un remisero, pero cuando advirtió la maniobra apoyó el revólver en la ventanilla del acompañante y le efectuó un disparo a quemarropa. Afortunadamente, el proyectil había perdido fuerza y agotó su recorrido al atravesar la campera de cuero del trabajador.