Volvieron a agravar penas por el crimen de Galar
El TSJ neuquino condenó a diez años y ocho meses de prisión a los autores del céntrico asesinato de 2006.
Juan Díaz y Leandro Serrano habían sido excarcelados por una reducción de pena, que ahora se revocó.
NEUQUÉN (AN).- A nueve años de que Javier Galar (27) fuera asesinado a golpes en pleno centro de esta ciudad, ayer el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) cambió por cuarta vez la calificación legal por la que Juan Díaz y Leandro Serrano fueron condenados y ahora ambos deberán volver a prisión.
Los vaivenes de la causa (ver recuadro) son tantos que parecen ser más que los múltiples testigos que ese 17 de junio de 2006 vieron cómo Galar fue asesinado brutalmente en la calle 9 de Julio, a metros de la esquina con Belgrano.
El año pasado los dos condenados por el crimen recuperaron su libertad cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) ordenó que se revise el caso. Esa revisión fue más que polémica, dado que redujo la pena que debían cumplir, que pasó de 10 años y ocho meses a tres años, al entender que no había sido un homicidio simple, sino un crimen “en riña”.
Ayer la Sala Penal del Tribunal Superior de Neuquén, integrada por los jueces Evaldo Moya y Ricardo Kohon, volvió a anular aquel cambio e hizo marcha atrás. “Ahora (los imputados) tienen diez días para presentar un recursos federal y si no lo hacen vamos a pedir su inmediata detención para que sigan cumpliendo la condena”, explicó el fiscal jefe, Pablo Vignaroli.
Para la hermana de Javier, Miriam Galar, el nuevo cambio “es una grata sorpresa, porque la verdad es que después de que los dejaron en libertad ya nos habíamos dado por vencidos”.
Miriam aseguró que “esto es más una satisfacción para la sociedad, porque a nosotros como familia nada nos devuelve a Javier, pero la sociedad neuquina, así como se conmovió con la muerte de mi hermano, se indignó cuando soltaron a estas personas”.
Es que el crimen de Galar impactó por la forma en la que el chico fue asesinado y porque ocurrió en pleno centro de esta capital, a una cuadra del monumento a San Martín.
Esa noche Javier estaba con amigos y dos de ellos le reprocharon a otros jóvenes que los habían rozado con su auto. Tras una pequeña escaramuza los amigos de Javier salieron corriendo hacia un pub, pero él se quedó. Entonces tres personas bajaron del vehículo y lo atacaron a golpes.
Un chico, que por entonces era menor de edad, lo desmayó de un golpe en la cara que lo hizo caer con las manos aún en los bolsillos. En el piso fue pateado en la cabeza y el torso. Así le causaron la muerte. El menor de edad fue el primero en ser declarado responsable con la misma calificación que ahora pesa sobre Díaz y Serrano.
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